La implosión, concepto propio del mundo de la Física, llevado al ámbito de la política es un fenómeno que podría describir la actual fase de tensión interna por la que atraviesan en Unidas Podemos.
España tiene en materia económica muchas asignaturas pendientes. La modernización del mercado laboral es unos de ellos, a pesar de las reformas que los distintos gobiernos han ido aprobando.
A pesar de Podemos, Bolsonaro, Evo Morales, Kim Joung-un y compañía, la opinión pública mundial se decanta por ponerse al lado de Ucrania. No es que nos haya dado a todos un arrebato belicista, es que este país está siendo atacado por Rusia.
El pasado es prólogo. Quien nos iba a decir que volveríamos a ver manifestaciones con el "No a la guerra" en las pancartas, pero la vida es lo que no esperamos. Así que este 8 de Marzo -Día de la Mujer-, en el día del triunfo de Venus, se ha cruzado Marte, el dios de la guerra.
Belarra y Montero, las ministras de Unidas Podemos, bajo la batuta de Pablo Iglesias, en lugar de condenar la salvaje agresión de Putin a Ucrania, de formar parte del grupo de los demócratas y de salir a la calle en manifestaciones contra la guerra, piden diálogo y adiós a las armas para callar los misiles y los tanques agresores de Putin.
El equipo de expertos contratado por la ministra de Hacienda ha parido el ratón. Unas 800 páginas para contentar a María Jesús Montero y hacer un agujero en los bolsillos de los españoles de 15.000
El jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, aprovechó el ruido de las bombas en Ucrania para soltar el bombazo que se esperaba desde hacía tiempo: el rey emérito no será imputado, su camino penal queda despejado y la ruta de regreso a España queda desbrozada.
El rey emérito no se sentará en el banquillo. Las tres diligencias abiertas contra él (comisiones Ave, cuentas opacas y elusión de impuestos) han sido archivadas porque la Fiscalía del Tribunal Supremo no ha encontrado causas para querellarse contra él ante el alto tribunal.
Hay malas noticias para Ucrania y la Unión Europea: Cirilo I está rezando para que las fuerzas del mal, las que se oponen al avance de las tropas rusas, se debiliten. Cirilo I es el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, y es paisano de Putin, porque ambos nacieron en San Petersburgo.
Europa es un campo sembrado de cadáveres. Unos, más antiguos, casi polvo ya; otros, más recientes. En el barranco de Babi Yar, a las afueras de Kiev, se amontona la memoria de los 34.000,
La invasión de Ucrania por Rusia no ha puesto patas arriba únicamente el orden internacional sino cambios en la perspectiva de algunos países sobre asuntos tan importantes como los suministros de materias primas y la dependencia energética de Rusia.
Seis días después de la invasión de Ucrania por tropas de infantería, unidades acorazadas y dos batallones de paracaidistas, el Ejército ruso no ha conseguido su principal objetivo: conquistar y ocupar Kiev, la capital.
¿Era evitable esta guerra entre Rusia y Ucrania? Yo creo que sí, a pesar de que Rusia este dominada por Valdimir Putin, un autócrata con sueños de grandeza al que le gustaría reeditar la URSS y que se está encontrando con una resistencia valiente por parte de los ucranianos.
Ha bastado que cuajara el nombre de Alberto Núñez Feijóo como futuro líder nacional del Partido Popular para que sonaran las primeras salvas y no precisamente de bienvenida por cuenta de algunas de las terminales del entramado mediático que acompaña al Gobierno de Pedro Sánchez.
La invasión de Ucrania por el sátrapa Putin tiene unas consecuencias económicas aún difíciles de evaluar. Las primeras reacciones en los mercados fueron devastadoras. El petróleo superó los 100 dólares, el precio del gas subió hasta un 60%, las bolsas se hundieron y los precios de las materias primas se desbocaron.
El Gobierno ha decidido prorrogar un mes más la fórmula de los ERTE en vigor, aunque con una caída significativa en la bonificación de las cuotas a la Seguridad Social. Pasado ese tiempo, tendrán que adaptarse a la nueva configuración prevista en la Reforma Laboral aprobada hace unos días en el Congreso de los Diputados.
El atajo del que se ha servido Francina Armengol para dejar fuera de la Constitución parte de su Artículo 3 ha sido deslumbrante. Ni reforma constitucional, ni debate previo, ni zarandajas que hacen perder el tiempo.
El ministro de Seguridad Social presentó esta semana una nueva propuesta sobre la cotización de los autónomos. Después de las críticas cosechadas por el fondo y la forma en que puso encima de la mesa su anterior documento, parece que Escrivá ha decidido cambiar tramos y cantidades.
Una victoria pírrica es hoy también una victoria por la mínima o de escaso valor, pero originariamente utilizábamos la metáfora para referirnos exclusivamente a aquellos triunfos conseguidos con gran daño para el vencedor, en recuerdo al que logró el rey Pirro frente al ejército romano tres siglos antes de Cristo.
Sinteticemos. Conviene esquematizar esta especie de suicidio a cámara lenta del PP que llena de estupor a la opinión pública: Ayuso acusa a Génova de espiar a su familia y acusarla sin pruebas de una mala práctica, mientras que Génova acusa a Ayuso de falta de ejemplaridad y, de paso, de querer desestabilizar al PP y poner palos en la rueda de las aspiraciones de Pablo asado a la Moncloa.
El pulso entre la dirección nacional del PP -Pablo Casado, Teodoro García Egea- y la presidente de la autonomía madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha desembocado en una guerra abierta.
Ellos solitos han entrado en zona de penumbra. Resulta increíble que el PP, principal partido de la oposición, se encuentre inmerso en tantos charcos. Ganó las elecciones de Castilla y León después de perder más de 50.000 votos, dejando que Vox, su principal adversario, subiera como la espuma.
Tiene suerte, una inmensa suerte, Pedro I, El Mentiroso, porque a pesar de que hay jornadas en que sus falsedades e imposturas parecen ponerle al alcance de la mano la presidencia del Gobierno a Pablo Casado, éste tiene una clara vocación de afianzarse como primer ministro de la Oposición.
Se han celebrado en España cinco elecciones en los dos últimos años y la izquierda ha perdido cuatro. El gobierno de socialistas y comunistas apoyados por independentistas, nacionalistas y herederos de terroristas ha destruido la economía del país y ha sido incapaz de dar soluciones a los problemas reales de la gente.