Jonás Trueba presenta su nuevo filme, 'Los ilusos'

Jonás Trueba habla "de cine de manera normal" en su nuevo filme, "Los ilusos"

Último eslabón hasta la fecha de una ilustre saga de cineastas, Jonás Trueba habla de su oficio y de su vida en "Los ilusos", película "metacinematográfica, pero no tanto" que estrena en la Cineteca de Madrid y en la que aparece el cine "de una manera muy normal, sin rodajes ni glamur desde el intersticio".

Tras la aproximación a la desorientación de toda una generación, la suya, en "Todas las canciones hablan de mí", el hijo de Fernando Trueba y sobrino de David Trueba habla ahora de su desubicación profesional, hasta crear una cinta "de entretiempo", rodada en blanco y negro y que apenas se mueve de las calles que rodean la Filmoteca de Madrid.

Un filme nacido "sin escritura de guión ni elaboración, que se ha hecho sobre la marcha, que empezamos a rodar sin saber adónde íbamos", ha explicado hoy en Madrid.

Como el propio director, el protagonista de "Los ilusos" hizo una película con su ex novia, y vive ahora entre la visión teórica de su oficio, el segundo asalto a la práctica y la rutina de un treintañero, llena de amigos, nuevas aventuras sentimentales, libros y, desde luego, películas.

"Esta película habla de la vida de un cine desde la periferia. De un cine que existe en España y es casi imposible, pero para mí es el más inspirador", ha dicho el joven cineasta, quien al convocar a sus amigos en esta película no puede evitar que aparezcan de refilón otros cineastas como Javier Rebollo y Víctor Iriarte.

Con un estreno de momento limitado a la sala de la Cineteca de Madrid -donde se verá durante el mes de abril- y al festival de cine on line Atlántida, en la plataforma Filmin, "Los ilusos" comienza como un homenaje a la "nouvelle vague" y acaba ironizando sobre la muerte del séptimo arte, con unos bebés pisoteando cintas de VHS.

Según Trueba, esta película realizada en los tiempos libres de todos sus participantes -con Francesco Carril, Aura Garrido y Mikele Urroz en el reparto- demuestra que el cine no puede morir, porque "siempre habrá gente que lo haga por las ganas de hacer cine, aunque haya crisis y no haya ayudas".

Y el cine, como parte de la cotidianeidad de Trueba y su entorno, es la inspiración última de esta película, que también ha generado una exposición de fotos llamada "Retratos Ilusos", de Manel Aguado, que se exhibirá en la entrada de la Cineteca, y una novela del propio Trueba, "Las ilusiones".

"Si había un mantra en este proyecto era el de vernos a nosotros mismos como personajes. No me interesa tanto la metaficción como que el cine en si mismo es vida", ha dicho quien le dijo a otra de las actrices, Isabelle Stoffel: "No te empeñes. Me interesas tú más que cualquier personaje que quieras crear".