
Los Miserables gana ocho premios en la 18.ª gala de los Premios del Teatro Musical

Los Premios del Teatro Musical (PTM) cumplieron el pasado lunes 26 de octubre su “mayoría de edad” con la ceremonia de su 18.ª edición. La celebración tuvo lugar en el Teatro Capitol, situado en plena Gran Vía madrileña, donde artistas y demás miembros de la industria se reunieron para celebrar, un año más, el teatro musical español. Aunque fueron varias las producciones que terminaron la noche premiadas, hubo una clara triunfadora: “Los Miserables”, que logró alzarse con ocho galardones.
Como cada año desde 2007, los PTM premian la labor de los profesionales del sector –actores, sonido, dirección, iluminación, escena, entre otros– durante la temporada anterior. Tanto las nominaciones como, finalmente, los premios dependen de la Asociación Premios del Teatro Musical, formada por los profesionales del sector que previamente se hayan inscrito en el sitio web de los Premios del Teatro Musical.
Antes de que comenzara la ceremonia, nominados y presentadores lucieron sus mejores galas en el photocall. Llamó especialmente la atención el elenco de “La gran aventura del pollo Pepe” que, a pesar de que no consiguió el galardón a mejor “Musical Familiar” –que se llevó “El hilo invisible”, cuyo discurso concluyó con el ruego de: “Por favor, llevad a los niños al teatro”–, regaló un divertido momento al acudir con las marionetas que utilizan durante el espectáculo, incluido, por supuesto, el “pollo Pepe”.
Los presentadores, Mariola Peña y Javier Navares, iniciaron la gala con un recorrido por la historia del teatro musical de nuestro país como si de un documental antiguo se tratase, dándole el tono “solemne” que caracteriza a estas piezas. Así, destacaron con un cómico acento españolizado grandes nombres y producciones como “Jesucristo Superstar” (1975), protagonizado por Camilo Sesto, o “Evita” (1981), con Paloma San Basilio. No obstante, este repaso sirvió para poner en valor la importancia de “dar paso a los nuevos talentos”, pues dejaron claro que el leitmotiv de la gala sería el relevo de las nuevas generaciones.
Hubo varios números musicales que amenizaron la velada. El primero de ellos, a modo de obertura al estilo de los Premios Tony, galardones que premian la excelencia del teatro musical en Broadway, Nueva York, puso en práctica ese leitmotiv, con un elenco de jóvenes artistas caracterizados como “newsies”, los vendedores de periódicos del musical homónimo. De nuevo, el sentido del humor estuvo presente al comenzar con una conversación repleta de clichés que pretendían parodiar la “jerga juvenil”; sin embargo, no todo fueron risas, ya que el número también sirvió para preguntarse: “¿qué hay que hacer para tener un futuro en la profesión?”.
Esta pregunta conecta, precisamente, con la labor de Musicales Junior, asociación galardonada este año con el Premio CREA, que reconoce proyectos que impulsan el género. Su iniciativa permite a jóvenes artistas dar sus primeros pasos en el teatro musical, una oportunidad que, de otro modo, sería muy difícil de conseguir.
Este año, la gala comenzó otorgando los premios técnicos. El primero en concederse fue el de Diseño de Iluminación, que fue para Paule Constable por “crear cuadros pintados” en “Los Miserables”. Así, se abría el palmarés de este musical basado en la novela de Víctor Hugo, que terminó la noche con ocho de los quince galardones a los que estaba nominado.
Además de esta, la producción de ATG Entertainment también ganó en las categorías de Diseño de Sonido (Mick Potter), Escenografía (Matt Kinley), Actriz de Reparto (Alexia Pascual), Actor Protagonista (Adrián Salzedo), Dirección Musical (Alfonso Casado Trigo), Dirección de Escena (James Powell, Laurence Connor y Christopher Key) y Mejor Musical. El discurso de este último, que recogió conjuntamente la compañía, sirvió para poner de manifiesto que hay “proyectos por los que merece la pena asumir riesgos y, ‘Los Miserables’, es sin duda uno de ellos”, ya que, cuando empezaron a trabajar en él, todavía no tenían los derechos.
“Wicked”, el musical sobre las brujas de “El mago de Oz”, también fue uno de los grandes favoritos de la noche, con diez nominaciones a sus espaldas. De todos ellos, logró alzarse con tres: Figurinista (Antonio Belart), Caracterización (Feliciano San Román y Antonio Belart) –en el discurso, se señaló que Cristina Picos debía convertirse todas las noches en Elphaba, la malvada y verde bruja del oeste– y Coreografía (Iker Karrera), lo que le convirtió en el segundo musical más premiado.
El resto de producciones logró un galardón, exceptuando al musical valenciano “Tot eixirà malament (i serà perfecte)”, que ganó dos PTM: Interpretación destacada femenina, otorgado a Alba Vela, quien, con mucha naturalidad, se presentó ante los posibles directores de casting que pudiera haber entre el público, y Mejor Musical OFF, categoría que premiaba a las pequeñas producciones, caracterizadas por ser “más íntimas, más cercanas, pero no por ello menos intensas”.
Así, “Raffaella”, “Cabaret”, “Houdini” y “The Book of Mormon” –este último musical lleva ganando PTM tres años consecutivos– se hicieron con las estatuillas de Interpretación destacada masculina (Robert Matchez), Actriz Protagonista (Amanda Digón), Mejor Musical Original y Actor de Reparto (Albert Bolea), respectivamente. Los discursos que ofrecieron abarcaron desde la presencia de los cuerpos no normativos sobre el escenario hasta la importancia de preservar la calidad artística, que no es “un gasto del que se pueda prescindir”, pues no se puede confundir “crecer con hacer más a cualquier precio”.
Por último, hubo otros dos galardones: el Premio Especial otorgado a El negrito producciones por sus 20 años de trayectoria en las artes escénicas y su labor impulsando el teatro musical con la creación del Festival de Teatro Musical de Don Benito y Villanueva de la Serena, y el Premio de Honor, que fue para Ángela Carrasco por ser su trayectoria como una de las figuras clave del teatro musical de nuestro país. El público recibió a la actriz dominicana, de 75 años, con una ovación en pie. Visiblemente conmovida, Carrasco expresó su emoción : “Mi corazón no puede estar más agradecido”, señaló, en uno de los momentos más emotivos de la ceremonia.
Los presentadores volvieron al escenario para despedir la gala, poniendo en valor todos los avances que ha habido en la industria desde sus inicios —como el pago del día libre o el día libre en sí mismo—, que han sido posibles gracias, sobre todo, a “la labor de compañeros que en su día decidieron dignificar esta profesión para que los nuevos jóvenes se sientan orgullosos de perpetuar el legado de este oficio que tanto amamos y respetamos”. El broche de oro lo puso una última actuación, al ritmo de: “¡Viva el teatro musical!”.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que Los Miserables merecía los ocho premios que consiguió, o te hubiera gustado que otros musicales como Wicked tuvieran más reconocimiento?
¿Qué te parece la apuesta de los Premios del Teatro Musical por dar visibilidad a los nuevos talentos y producciones más pequeñas como Tot eixirà malament?
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