La Comunidad de Madrid ha finalizado los trabajos de restauración y conservación del grafiti de Muelle, legendario artista urbano y figura clave de la Movida madrileña. La emblemática firma apareció en mayo de 2024 durante unas obras en un edificio de la calle Cava Alta 2, en el barrio de Latina, tras desprenderse parte del recubrimiento de la fachada.
Esta intervención, que ha supuesto una inversión de 15.443 euros, fue llevada a cabo en diciembre por Titanio.Estudio, especialistas en la restauración de arte contemporáneo. El grafiti de Muelle, descubierto parcialmente oculto bajo estratos de pintura, ha sido protegido con planchas de metacrilato para prevenir el vandalismo y preservar su estado frente a factores ambientales.
El grafiti de Muelle, atribuido a Juan Carlos Argüello (1965-1995), representa una de las escasas obras del artista que aún se conservan en Madrid, junto con las ubicadas en la Calle Montera y la antigua cárcel de Yeserías. Su estilo característico, marcado por una flecha que acompañaba su firma, bebió de las influencias del arte urbano neoyorquino y se convirtió en un símbolo del Madrid de los años 80.
Durante la restauración, se documentó una segunda firma de Muelle, superpuesta bajo el grafiti visible, lo que aporta un valioso testimonio de la evolución de su obra.
El consejero de Cultura y Turismo, Mariano de Paco, celebró la conclusión de estos trabajos en redes sociales y reafirmó el compromiso del Gobierno regional con la protección del arte urbano. Además, recordó que este legado será reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC), tal y como anunció la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.
Para enriquecer la experiencia de los viandantes, la Comunidad de Madrid instalará carteles informativos con códigos QR junto al grafiti. Estos códigos ofrecerán información sobre la vida y obra de Muelle en castellano, inglés y formato accesible, facilitando el acceso a su legado artístico y cultural.
El hallazgo y recuperación de esta obra han generado orgullo entre los propietarios del edificio, quienes colaboraron plenamente con las autoridades para garantizar su preservación.
Argüello (1965-1995), Muelle, comenzó a pintar en Campamento, el barrio donde nació y se crió y pronto su firma, caracterizada por una flecha, se expandió por todas las calles de la capital dejando constancia de la influencia recibida del arte urbano neoyorquino como una fórmula de expresión alternativa y disruptiva del arte más convencional, que en los años 80 se estaba desarrollando en Madrid.