El Jardín de las Delicias cerró la temporada de festivales estivales en Madrid con 50.000 asistentes

El Jardín de las Delicias cerró la temporada de festivales estivales en Madrid con 50.000 asistentes

El Jardín de las Delicias cerró este fin de semana su cuarta edición con 50.000 asistentes, marcando el inicio del curso y el final de los festivales de verano en Madrid, según han indicado hoy la organización en un comunicado.

La música en español fue la protagonista de este año, con cantantes y grupos como Melendi, Vetusta Morla, Juan Magán, Taburete, Dani Fernández, Dorian, Sidecars, Sofía Ellar, Pol Granch, Maldita Nerea, Marlena, Raule, Paula Mattheus o Pignoise, entre otros.

El festival, que de nuevo se ha celebrado en el campo de rugby de Cantarranas de la Universidad Complutense de Madrid, en la Ciudad Universitaria, colgó días antes el cartel de abonos agotados y también de las entradas del sábado, no así las del viernes.

Además de las actuaciones anunciadas, este año el cartel constaba de una sorpresa que se desvelaba días antes y que en la jornada del sábado hizo cantar a todos los asistentes, cuando salieron al escenario Camela con un repertorio cargado de nostalgia y buenas vibraciones.

Durante el festival, los artistas también protagonizaron momentos especiales, como la invitación de Ede en el concierto de Vetusta Morla o la colaboración recíproca entre Dani Fernández y Sidecars, saliendo primero uno de ellos en el concierto del otro y viceversa.

También, en el escenario Bosque se pudo palpar la buena relación entre artistas con la colaboración por ejemplo de Inazio con Hey Kid, además del brillo de talento emergente Mafalda Cardenal, Comandante Twin, Malmö040, Yeico x Toni, Besmaya, Yoly Saa, Pavlenha, Holograma, Lemot, Amigo Buster, Cheti, Íñigo Merino y Javypablo.

SOSTENIBILIDAD

En materia de sostenibilidad, el festival destaca que hubo lanzaderas gratuitas de autobuses eléctricos desde Moncloa hasta el recinto del festival, parking gratuito para las primeras 50 plazas ocupadas por coches eléctricos, compromiso de plástico cero, vasos reciclables y gratuitos siempre que se devolvieran o barras sostenibles en la que se conseguían consumiciones al devolver una serie de vasos.

Este año además la gran novedad ha sido la instalación de una batería gracias a la que una parte del suministro que ha necesitado el escenario principal haya sido eléctrico, así como la totalidad de las necesidades energéticas de las labores de montaje y desmontaje. Esto ha supuesto reducir un 20% las emisiones de CO2 del festival al sustituir 2.500 litros de gasoil por energía renovable, lo que ha permitido dejar de emitir 6,5 toneladas de CO2 a la atmósfera, señalan.

El Jardín de las Delicias promete volver el año que viene "con la firme intención de seguir creando experiencias únicas, respetuosas con el medioambiente y guiadas por el hilo conductor sin el que nada tendría sentido, la música, al tiempo que agradece a asistentes, artistas, oficinas, trabajadores y al apoyo de los medios de comunicación para llevar a cabo esta edición.