Madrid, 18 feb.- Casa Árabe se ha sumado a la celebración del 35 aniversario de ARCO con la exposición en la que Khalil Rabah, uno de los artistas árabes más reconocidos internacionalmente, plantea metáforas sobre el arte palestino.
La muestra está incluida en el programa "Año 35. Madrid", comisariado por Javier Hontoria, en el que participan nueve instituciones madrileñas que habitualmente no se dedican al arte contemporáneo pero que tocan asuntos a los que sí acude el arte contemporáneo.
Para la Casa Árabe el comisario ha seleccionado algunas de las obras más emblemáticas de Khalil Rabah (Jerusalén, 1961) reunidas bajo el título "Proyectos a escala". Entre ellas se puede contemplar el "Museo Palestino de Historia Natural y de la Humanidad", una institución viva, nómada, creada en 2003 y que se va enriqueciendo y adaptando a los lugares donde se exhibe.
Artista que trabaja entre Nueva York, Beirut y Ramallah, en esta instalación Rabah plantea diferentes metáforas sobre una institución ligada al estudio, la divulgación y la producción del arte y la cultura de Palestina pero que, al mismo tiempo, es errante y solo se hace visible en las exposiciones en las que se presenta.
"Se trata de un museo de carácter nómada que no tiene raíces fijas", ha explicado Javier Hontoria, quien con la selección de las "piezas emblemáticas" que se exhiben en la exposición ha querido hacer una pequeña retrospectiva del trabajo de Khalil Rabah.
Una de las piezas que forman este museo errante muestra una gran fotografía iluminada de un estanque rodeado de una valla de hierro situada en el suelo y a la vez rodeada de una barandilla de madera.
Para el artista "esta obra es especifica en el contexto en el que se encuentra", al estar situada la Casa Árabe frente al Parque de El Retiro, "y está relacionada con los planteamientos urbanos que tienen lugar en la actualidad en Palestina. Es una instalación muy simbólica"
Una mesa/invernadero muestra cinco pequeños olivos "en referencia a los cinco olivos que Palestina regaló a la ciudad de Ginebra como contribución al diálogo y una aportación a una naturaleza muy rica en la que sin embargo faltaban los olivos", ha explicado el artista
El regalo de los olivos se realizó con motivo de los 50 años de la creación e las Naciones Unidas. A los doce años, tiempo en que en Suiza se puede solicitar el acogimiento, "habían sido arrancados o habían desaparecido", ha recordado el artista para quien los olivos son un elemento recurrente.
Otro de los trabajos más célebres de este artista es la reconstrucción de la oficina de "Líneas Aéreas de los Estados Unidos de Palestina", que realizó en Beirut "y que es una obra que se presta a muchas interpretaciones. La oficina con sus maquetas, sus relojes y sus logotipos es un trabajo en el que los anhelos del pueblo palestino se perpetúan en un presente imperecedero", según el comisario.
La idea de museo también está presente en la serie "Exposición de Arte" compuesta por una serie de pinturas hiperrealistas, algunas de ellas de gran formato, cuyo punto de partido son fotografías publicadas con motivo de exposiciones sobre el arte palestino en diferentes lugares desde hace más de 60 años.
"Los cuadros reflejan momentos reales de la historia del arte en Palestina, es un proceso de trabajo vivo" ha comentado el artista, en cuya trayectoria ha tenido una importancia fundamental el deseo de la construcción de un museo de arte palestino.