La Comunidad de Madrid cerrará este miércoles la certificación final de unas obras de reparación e impermeabilización que han permitido recuperar el tramo reabierto en noviembre después de más de tres años clausurado y una inversión acumulada de 171,2 millones de euros.
La Línea 7B de Metro ha transportado a más de 3,3 millones de viajeros desde que reabrió el 22 de noviembre el tramo entre Barrio del Puerto y Hospital del Henares, en el Corredor del Henares. La línea llevaba más de tres años cerrada por problemas estructurales que obligaron a la Comunidad de Madrid a acometer una reparación integral del túnel, con impermeabilización y consolidación del terreno.
El Consejo de Gobierno aprobará este miércoles la certificación final de las obras de impermeabilización, consolidación y reparación de la superestructura de drenaje. El contrato alcanza los 2,7 millones de euros. Estos trabajos han permitido que vuelvan a funcionar las estaciones de Barrio del Puerto, Coslada Central, La Rambla, San Fernando, Jarama, Henares y Hospital del Henares.
La reapertura fue posible tras invertir 117,19 millones de euros en reparación de la infraestructura. Desde su inauguración en 2007, la Línea 7B ha sufrido nueve cierres y acumula más de cinco años y medio de interrupciones en apenas 18 años de funcionamiento, lo que la convierte en una de las líneas más problemáticas de la red metropolitana.
La Dirección General de Infraestructuras ha estabilizado 20.600 metros cuadrados de suelo y rehabilitado 5.575 metros de trazado. Los trabajos incluyen inyecciones de mortero en el túnel por un total de 1.279 toneladas, alcanzando profundidades de hasta 45 metros. La Comunidad equipara ese volumen al de cinco piscinas olímpicas para ilustrar la magnitud de la intervención realizada bajo el subsuelo.
Junto a las obras en el interior del túnel, se han ejecutado actuaciones en superficie para estabilizar el terreno y reparar los daños ocasionados en el entorno urbano del municipio. El Gobierno regional asegura que la línea opera ahora con los máximos estándares de seguridad y calidad exigidos por Metro de Madrid.
La Línea 7B ha sido uno de los principales focos de controversia en transportes e infraestructuras en la región durante los últimos años. Las incidencias en el túnel se han sumado a los problemas detectados en la superficie, que han requerido intervenciones adicionales para garantizar la estabilidad del terreno.
La reapertura del tramo representa el cierre de un ciclo de reparaciones que ha marcado la historia reciente de la línea. Con esta certificación final, la Comunidad da por concluida una de las operaciones más complejas ejecutadas en la red de Metro de Madrid en los últimos años.