Madrid se está moviendo. Cada día son más los conductores que cambian el motor de combustión por uno eléctrico, y no solo por conciencia ambiental.
Las restricciones de tráfico en el centro, los precios del combustible y las ventajas fiscales están empujando a la capital hacia una nueva forma de moverse: más silenciosa, menos contaminante y, en muchos casos, más económica.
Hace unos años, tener un coche eléctrico era poco menos que una rareza. Hoy es difícil no ver alguno en un semáforo. El impulso de programas como el Plan MOVES III, que financia tanto la compra de vehículos como la instalación de puntos de carga, ha marcado la diferencia. Solo en Madrid, ya se han matriculado más de 60.000 eléctricos o híbridos enchufables.
Pero la clave del crecimiento no está solo en las cifras, sino en el cambio de mentalidad. Mucha gente que antes ni se lo planteaba está valorando dar el salto. Y no siempre hace falta un coche nuevo. El mercado de segunda mano también está girando hacia lo eléctrico.
Comprar un coche eléctrico de ocasión se ha vuelto una opción más que razonable. Los precios son más bajos, los vehículos suelen proceder de renting o flotas corporativas, y su estado general suele ser bueno. Algunos concesionarios han empezado a incorporar este tipo de modelos de forma más habitual, como se puede ver en el catálogo de coches disponibles en el concesionario BYmyCAR, donde la presencia de eléctricos y enchufables va ganando terreno, sin que ello se presente como una campaña específica.
Este tipo de oferta refleja un cambio de tendencia en el mercado: lo eléctrico ya no es una categoría aislada, sino parte del flujo normal de compraventa.
El Plan MOVES III sigue activo hasta finales de diciembre de 2025. La ayuda puede llegar a los 7.000 euros, siempre que se cumplan ciertos requisitos: antigüedad del coche, tipo de etiqueta, achatarramiento del vehículo antiguo… Incluso hay incentivos extra, como abonos de transporte gratuitos o descuentos para servicios de coche compartido.
Y si esto sabe a poco, el Ayuntamiento de Madrid complementa con su propio plan: Cambia 360, que también incluye ayudas para vehículos menos contaminantes, tanto para particulares como para profesionales.
Más allá del discurso ambiental, la movilidad eléctrica empieza a Sumar ventajas prácticas. Algunas de ellas son:
⇒ Acceso libre a zonas de bajas emisiones
⇒ Aparcamiento gratuito o con descuentos en zonas SER
⇒ Reducción de costes de mantenimiento
⇒ Silencio de marcha y conducción más suave
⇒ Exenciones fiscales en algunos tramos del impuesto de circulación
Y por si fuera poco, la red de recarga no para de crecer: cada mes se instalan nuevos puntos en parkings públicos, supermercados y estaciones de servicio.
La movilidad está dejando de ser solo una cuestión de motores y caballos. Ahora entra en juego cómo nos movemos, por dónde, con qué impacto y con qué coste. En este cambio, el vehículo eléctrico, nuevo o de ocasión, está tomando ventaja.
Madrid lo está dejando claro: el futuro no espera. Y esta vez, tampoco hace ruido.