El Ayuntamiento de Madrid continúa este lunes el trabajo de desescombro del edificio que explotó en la calle Toledo, que aún sigue cerrada al tráfico y no hay fecha fijada para su apertura, según han confirmado fuentes municipales.
La explosión de gas derrumbó el pasado día 20 un edificio parroquial y causó cuatro muertos en el número 98 de la céntrica calle Toledo, en el distrito de La Latina.
El Consistorio ha terminado de demoler las plantas que presentaban daño estructural y esta semana continuará con el desescombro de todo lo que ha caído con la demolición.
Posteriormente, se procederá a asegurar toda la envolvente del edificio con lonas o andamios y ahí acabará la actuación de emergencia.
Mientras sigan las labores de desescombrado y estén las grúas trabajando la calle permanecerá cortada.
El pasado viernes los técnicos municipales mantuvieron una reunión con la propiedad, el Arzobispado de Madrid y sus peritos, que son los encargados de decidir el futuro del inmueble.
Los responsables del edifico aún no han tomado una decisión sobre el futuro del edifico si lo remodelarán o se derrumbará por completo.
Los alumnos del colegio La Salle La Paloma, colindante al edificio de la calle Toledo, han vuelto este lunes a las clases pero en las instalaciones de la Universidad Carlos III, ubicadas en la Puerta de Toledo, según ha informado una portavoz del centro.
El viernes y el sábado tanto los profesores como los padres trasladaron el material necesario para iniciar las clases en estas instalaciones aledañas.
Los niños de Infantil son los únicos que están realizando las clases en otro lugar, en los locales de la Comunidad Hermanos La Salle, frente al edificio que explotó.
Por el momento no tienen fecha de vuelta a las aulas del colegio y ya descartan que este regreso se pueda producir el día 8 de febrero.
Los responsables del centro han programado para estos días una jornada intensiva para que los niños no se queden en el comedor, salvo los que disponen de beca comedor que se quedan en las instalaciones de la Carlos III.
Por su parte, las 56 personas mayores de la residencia Los Nogales La Paloma, situada junto al edificio siniestrado, se mantienen realojadas en dos residencias cercanas del mismo grupo empresarial (Los Nogales Imperial y Pontones).
Según ha explicado un portavoz de la empresa, tampoco hay fecha para la reapertura de la residencia y han ofrecido a las familias traslados voluntarios a cualquiera de las nueve residencias que el grupo tiene en Madrid.
Por su parte, la titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid ha pedido a la Policía Nacional y a los Bomberos del Ayuntamiento los informes sobre el suceso para aclarar los motivos de la explosión.