La Policía Nacional y la DEA estadounidense han culminado la segunda fase de la 'Operación Saga' con la desarticulación de una organización hispano-mexicana vinculada al cártel de Sinaloa, a la que atribuyen el principal punto de suministro de metanfetamina en Europa mediante envíos ocultos en piedras de mármol.
El operativo se ha cerrado con nueve detenidos, entre ellos un integrante del cártel de Sinaloa localizado en un piso de Madrid, donde permanecía oculto y recibía 2.500 euros al mes a cambio de guardar silencio. También ha sido arrestado el dueño de una empresa de mármol, en cuya nave los agentes hallaron cerca de tres millones de euros escondidos en un búnker bajo el suelo, según ha informado la Policía Nacional.
Esta segunda parte de la 'Operación Saga' da continuidad a la investigación que permitió la segunda mayor intervención de metanfetamina de Europa. Los arrestados han pasado a disposición judicial como presuntos responsables de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
La causa, dirigida por el Juzgado de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, se inició en 2023 con la primera fase de la operación, que se saldó con la incautación de 1.800 kilos de metanfetamina.
La primera intervención supuso la segunda mayor aprehensión de metanfetamina en Europa y permitió desmantelar el que, según los investigadores, era el principal punto de abastecimiento de drogas de síntesis en territorio europeo, con actividad desde Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante.
Tras ese golpe, los agentes detectaron que nuevos integrantes asentados en España y México trataban de reorganizarse económicamente para mantener la estructura.
En ese contexto, en julio de 2024 se identificó un envío de 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua de más de metro y medio con destino a Tenerife. La Policía detuvo al receptor, que resultó ser un histórico narcotraficante de la isla.
De forma paralela, el pasado mes de septiembre los investigadores lograron identificar y localizar a un miembro del cártel de Sinaloa que permanecía escondido en una vivienda, de la que apenas salía. Según la investigación, le abonaban 2.500 euros mensuales para garantizar su silencio, ya que habría participado en la introducción y custodia de los 1.800 kilos intervenidos en Alicante durante la 'Operación Saga'.
Además, se interceptó una partida de 38 kilogramos de marihuana enviada por la organización a Finlandia. Con la colaboración de la Aduana de ese país, los agentes detuvieron al receptor, que se había desplazado allí únicamente para hacerse cargo de la droga.
Tras nuevas comprobaciones, la Policía practicó dos arrestos considerados clave. Uno de ellos fue el de un empresario que, presuntamente, utilizó su empresa legal de mármol para introducir la sustancia oculta en piedras importadas desde México.
En el registro de una de sus naves industriales, los agentes localizaron cerca de tres millones de euros ocultos en un búnker bajo el suelo. Por otro lado, se identificó al líder de la red de narcotransportistas, señalado como responsable de las operativas entre Dubái y México y de la coordinación del resto de integrantes.
En los registros efectuados en siete domicilios de Valencia (2), Alicante (3), Málaga (1) y Madrid (1), la Policía se incautó de siete relojes de lujo, siete teléfonos móviles, dispositivos de geolocalización y diversa munición.
La operación se ha cerrado con nueve detenidos por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales, y con el ingreso en prisión de tres de ellos. Con este resultado, los investigadores dan por desarticulado el entramado, al que consideran el más potente de Europa en el tráfico de drogas de síntesis.