Las tierras del soterramiento de la A-5 darán forma a tres colinas con skate park, mirador y más de 7.000 árboles

Las tierras del soterramiento de la A-5 darán forma a tres colinas con skate park, mirador y más de 7.000 árboles

Las tierras procedentes de la excavación del soterramiento de la A-5 se reutilizarán para levantar tres colinas artificiales que transformarán el entorno en un gran ámbito verde de 20.000 metros cuadrados, casi el doble de la Plaza Mayor. El proyecto, que será aprobado este jueves por la Junta de Gobierno presidida por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, forma parte del contrato para urbanizar el Paseo Verde del Suroeste, la superficie resultante tras cubrir la autovía.

La actuación permitirá reducir de forma significativa el volumen de residuos a gestionar y dará lugar a un nuevo espacio con usos recreativos, zonas estanciales y áreas destinadas a la biodiversidad. Las colinas se ubicarán en la parcela de la antigua subestación eléctrica de Iberdrola, denominada Estación de Superficie Ventas de Alcorcón, cuya incorporación al patrimonio municipal facilitará la integración del nuevo paseo con la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.

En las tres colinas se trasplantarán parte de los árboles retirados de la A-5. La colina norte tendrá un carácter recreativo, con un graderío vinculado a un circuito de pump track y skate park. La colina oeste albergará un mirador o punto de interpretación de la red de parques, mientras que la colina sur se destinará a espacio para la biodiversidad y contará con merenderos.

El proyecto contempla la plantación de más de 7.000 árboles a lo largo del Paseo Verde del Suroeste, con el objetivo de alcanzar una cobertura arbórea cercana al 70 u 80 por ciento. Según el Ayuntamiento, esta masa vegetal contribuirá a mejorar el confort térmico, incrementar la habitabilidad y reforzar las prestaciones ecosistémicas, además de mitigar el ruido del tráfico.

El diseño prioriza los paseos peatonales, las zonas de estancia y un carril bici integrado entre parterres ajardinados. Se prevén itinerarios plenamente accesibles para personas con movilidad reducida o discapacidad visual, reforzando el carácter inclusivo del nuevo eje verde.

El Paseo Verde incorporará ocho pérgolas con paneles fotovoltaicos que sumarán 5.643 metros cuadrados, el equivalente a tres cuartas partes de un campo de fútbol. En total se instalarán 1.055 paneles y seis inversores, con una producción anual estimada de 561,43 megavatios hora, similar al consumo eléctrico de 200 hogares.

La energía generada permitirá abastecer, entre otras funciones, la iluminación de refuerzo del tramo soterrado, al tiempo que las pérgolas ofrecerán sombra frente a las inclemencias meteorológicas. Habrá distintos modelos, desde estructuras modulares simples y múltiples hasta dos diseños singulares en El Greco y El Batán.

Asimismo, se plantea la termoactivación de la losa de fondo del túnel para implantar un sistema de climatización geotérmica que abastecerá a la biblioteca Ángel González, reduciendo el consumo energético y reforzando la sostenibilidad ambiental de la intervención.

El nuevo Paseo Verde incluirá un carril bici bidireccional de más de tres kilómetros que discurrirá en paralelo al vial de la A-5, desde la calle Illescas hasta conectar con Madrid Río a través de la Avenida de Portugal. Se sumarán conexiones transversales con el Anillo Verde Ciclista, con el eje Los Yébenes entre la Cuña Verde y la Casa de Campo y con el entorno del Parque de Atracciones.

El carril estará protegido entre zonas ajardinadas y contará con regulación semafórica. La velocidad máxima será de 20 kilómetros por hora, configurando un pasillo verde que favorecerá la movilidad ciclista con el centro de la ciudad.

El soterramiento de la A-5 se materializa en un túnel con tres carriles por sentido, de los cuales los más próximos a la mediana funcionarán como bus-VAO con señalización variable. Este sistema permitirá adaptar su uso a la demanda de tráfico y priorizar el transporte público interurbano.

Los autobuses interurbanos circularán por el túnel sin paradas intermedias, ya que la superficie quedará reservada para el tráfico local. El Ayuntamiento estima una reducción media de 3,5 minutos por expedición y viajero en hora punta de mañana en ambos sentidos, mientras que por la tarde el ahorro puede alcanzar los 11 minutos en sentido salida y 4,5 en entrada a Madrid.

La velocidad media también aumentará de forma apreciable, pasando de algo más de 29 kilómetros por hora a superar los 36 en hora punta, tanto por la mañana como por la tarde, lo que supone una mejora sustancial en la eficiencia del transporte público en el suroeste de la capital.