La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, ha afirmado hoy que la utilización del lenguaje no sexista que emplea fórmulas como "portavoces y portavozas" es "estéril y aburrido", "da pereza cuando lo escuchas y no es el modo de alcanzar la igualdad".
Así lo ha manifestado durante una mesa redonda sobre la visión del trabajo de la mujer, junto a la diputada y responsable de Cultura de este partido, Marta Rivera, y la diputada de la Asamblea Eva Borox.
Villacís ha insistido en que "ciertos partidos" quieren adueñarse de unas "banderas" que sólo invitan a "la separación, puntos de tensión y división", y ha añadido que "machacan" al resto de partidos que no se unen a este lenguaje.
La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid ha destacado lo "absurdo" de que en la Asamblea se utilicen las palabras "portavozes y portavozas" para definir "una misma cosa" porque "todo género tiene voz".
En relación con la propuesta de Podemos y Compromís de que se elimine del nombre del Congreso la fórmula "de los diputados" en aras de la igualdad, Villacís ha insistido en que "eso no proporciona la igualdad, sí las reformas legislativas".
Asimismo, ha criticado Ley de Igualdad del PSOE del expresidente Zapatero porque "llenaron a las mujeres de derechos" pero han generado "más distancia" con respecto a los hombres.
Ha defendido que es "necesario" proteger tanto la maternidad como la paternidad para que, en una entrevista de trabajo, una mujer "no entre con un cartel de fertilidad en la cara".
Por su parte, Rivera ha apoyado a Villacís a la hora de criticar el lenguaje no sexista porque el "sexismo es otra cosa".
"Si cualquier obra literaria se tuviera que someter a las modificaciones de este lenguaje, no lo soportarían", ha apostillado la responsable de Cultura de C's.
Las tres políticas de Ciudadanos han coincidido en que una de las principales propuestas que se tiene que instaurar para lograr la "auténtica igualdad laboral" es la implantación del reparto por la baja maternal.
También han abogado por la implantación de una jornada intensiva que permita un "banco de tiempo" para que las parejas puedan conciliar sus vidas laborales con la familiar.