Diputados venezolanos del bloque parlamentario bolivariano han criticado la colocación de imágenes del opositor Leopoldo López en la sede del Gobierno regional, en una rueda de prensa celebrada en la embajada de Venezuela en Madrid.
Los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Edwin Rojas y Aloha Núñez han dicho además que los expresidentes Felipe González y José María Aznar se preocupan por Venezuela, en lugar de hacerlo por España, y han calificado al socialista como un "mercader de la política".
"La Comunidad de Madrid debería dedicarse a resolver los problemas de seguridad ciudadana de los madrileños, y de desahucios, en lugar de estar pendiente de Leopoldo López y de lo que sucede en Venezuela", manifestó Rojas.
Ha añadido que las imágenes del opositor se colgaron "como si fuera Gandhi, Mandela o cualquier luchador de los derechos humanos".
Los diputados bolivarianos se encuentran en Madrid como parte de una campaña internacional que pretende denunciar la situación en la que se encuentra Venezuela y el "atentado" a la democracia que supone la iniciativa de la Ley de Amnistía, impulsada por La Mesa de Unidad Democrática, ganadora de las últimas elecciones legislativas.
Sus declaraciones las realizan el mismo día que se presenta en la sede de la Comunidad de Madrid el libro de López 'Preso pero libre", acto al que acudirán la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori, y varios de sus familiares.
Además asistirán el expresidente González; el escritor Mario Vargas Llosa, el director de la división de las Américas de la ONG Human Rights Watch, José Manuel Vivanco, y la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes.
En la convocatoria, en la que también ha estado el embajador venezolano en Madrid, Mario Isea, los diputados venezolanos han asegurado que Leopoldo López está preso por "delitos de terrorismo" y no por su forma de pensar, ya que fue uno de los responsables de 43 muertes y 850 heridos, y han denunciado que la ley de amnistía "atenta contra la democracia".
Según la diputada Aloha Núñez, la aprobación de la Ley de Amnistía que impulsa la Mesa de Unidad Democrática perdonaría los delitos cometidos por miembros de la oposición y a los culpables de poner bombas en las embajadas de España y Colombia en Venezuela en 2003, entre otros casos.