El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha reivindicado este jueves la "independencia y autonomía" del Consejo de Transparencia y Protección de datos del Ejecutivo autonómico, al tiempo que ha cargado duramente contra el PSOE por, según sus palabras, encubrir denuncias de acoso sexual y por su implicación en múltiples casos de corrupción.
Durante su intervención en la sesión de control al Gobierno en el Pleno de la Asamblea de Madrid, García Martín ha destacado que el Consejo de Transparencia ha resuelto 977 expedientes en el último año y medio y ha subrayado el cambio estructural acometido por el Ejecutivo regional. Según ha explicado, se ha pasado de un órgano con consejeros nombrados por partidos y personal eventual a uno compuesto exclusivamente por funcionarios públicos. “Las resoluciones ahora las dictan funcionarios de carrera”, ha puntualizado.
El consejero ha aprovechado su intervención para acusar al PSOE de haber ocultado deliberadamente denuncias internas de acoso sexual, tanto dentro del partido como en entornos del Palacio de La Moncloa. “Fueron borradas para que no se supiera, para que no se investigara y para que siguieran los casos de acoso”, ha denunciado.
En un discurso marcadamente crítico, García Martín ha recordado las recientes detenciones por corrupción vinculadas a la trama del caso Koldo, incluyendo al presidente de la SEPI, y ha señalado directamente al entorno de Pedro Sánchez. Ha cuestionado la financiación de las primarias que le llevaron al liderazgo del PSOE, insinuando que pudieron estar sostenidas “con el negocio de la prostitución”.
También ha acusado al Fiscal General del Estado de filtrar datos protegidos y de eliminar pruebas contenidas en su teléfono móvil, así como aludir a la implicación de su asesora, Pilar Sánchez Acera. Según el consejero madrileño, estas actuaciones buscan encubrir a miembros destacados del entramado socialista.
García Martín ha concluido su intervención asegurando que el llamado sanchismo "creció de la mano de mordidas y de corrupción", y que su permanencia en el poder responde a la necesidad de proteger a corruptos, proxenetas, conseguidores y acosadores sexuales. La bancada socialista ha rechazado las acusaciones, mientras el Gobierno regional insiste en contrastar su modelo institucional con lo que considera una degeneración ética del PSOE a nivel nacional.