El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha arremetido contra lo que considera una utilización sectaria de la memoria democrática por parte del Gobierno central, al que ha acusado de fomentar “el revanchismo y el enfrentamiento” con sus recientes decisiones.
Desde el desarrollo urbanístico de Los Ahijones, el regidor ha criticado la declaración como Lugares de Memoria de la Real Casa de Correos, las tapias del cementerio de la Almudena y la antigua cárcel de Carabanchel, al considerar que solo recogen una parte del relato histórico y omiten a miles de víctimas de la Guerra Civil.
Martínez-Almeida ha recordado que, durante el mandato de Manuela Carmena, el Comisionado de Memoria Histórica del Ayuntamiento propuso en su momento una placa en el cementerio de la Almudena que hiciera referencia tanto a los fusilados durante la guerra como en la posguerra, un gesto que, en su opinión, apostaba por la reconciliación y la equidad en el recuerdo. “La placa de este Gobierno y la declaración de este Gobierno no dice nada de las miles de personas que fueron fusiladas durante la Guerra Civil”, ha reprochado.
En este contexto, el alcalde ha lanzado un desafío directo al Ejecutivo central: colocar una placa de memoria en la antigua checa del Ministerio de Fomento, donde hoy se ubica el Círculo de Bellas Artes, por los crímenes cometidos durante la guerra por milicias vinculadas al Partido Socialista. Almeida ha recordado que “fue la checa del Partido Socialista dirigida por Agapito García Atadell, dirigente socialista, donde se asesinó, torturó y se violó a numerosas personas durante la Guerra Civil”. A su juicio, si se busca un ejercicio de justicia histórica, debe hacerse “con honestidad y respeto a todas las víctimas, sin distinciones ideológicas”.
El regidor madrileño ha insistido en que él defiende la reconciliación, frente a un Gobierno que “apuesta por el odio”. Ha señalado además que esta revisión selectiva de la memoria pone en peligro el espíritu de la Transición, que ha calificado como “el mayor éxito colectivo de nuestra historia reciente”. “No entiendo por qué ahora hay que revivir heridas que nuestra sociedad ya cerró con generosidad y altura de miras”, ha afirmado.