La Comunidad de Madrid ha perdido 1.600 kilómetros de vías pecuarias de un total de 4.200, lo que supone el 38 %, según la organización de defensa ambiental Ecologistas en Acción, que además critica que en los 2.600 kilómetros restantes están invadidos por 2.500 ocupaciones temporales.
Por ello, ha enviado a la consejería de la que es titular Jaime González Taboada un informe en el que solicita que se aplique de forma inmediata una moratoria en la autorización de nuevas ocupaciones temporales y que se lleve a cabo un estudio que permita eliminar ocupaciones temporales "impropias" de las vías pecuarias actualmente existentes.
"Estas ocupaciones han alterado la funcionalidad de las vías pecuarias, sus valores paisajísticos, culturales y la prestación de servicios ambientales", señala Hilario Villalvilla, portavoz de Ecologistas en Acción.
Esta organización ha recogido esta problemática en un informe que ha remitido a la Consejería de Medioambiente y ha creado un observatorio del estado de las vías pecuarias, formado por personas voluntarias, para diseñar la estrategia de su defensa.
Las vías pecuarias son los caminos que el ganado utiliza para desplazarse en busca de pastos y su integridad está protegida por ley en la Comunidad de Madrid y en el resto del Estado.
Sin embargo, advierten los ecologistas, eso no ha impedido que se hayan perdido 1.600 kilómetros de vías pecuarias en la región, de un total de 4.200 kilómetros, lo que supone el 38 por ciento.
Además, estas leyes de vías pecuarias permiten, de forma excepcional, que la Administración competente, en este caso la Consejería de Medioambiente, autorice ocupaciones temporales.
Estas ocupaciones se refieren a instalaciones y obras que necesariamente deben ubicarse sobre vías pecuarias porque no hay otra alternativa, pero los ecologistas recalcan que debe ser "durante un plazo de tiempo determinado y no de manera permanente".
Pero estas autorizaciones que deberían ser excepcionales se han convertido en algo cotidiano y la temporalidad ha pasado a ser permanencia, consideran los ecologistas.
"Así, se ha venido permitiendo la instalación de conducciones de agua y gas, colectores de aguas residuales, tendidos eléctricos, aparcamientos, gasolineras o restaurantes", enumera Villalvilla.
Actualmente se ha alcanzado la cifra de 2.500 ocupaciones, según datos de la Consejería de Medioambiente, en un total de 2.600 kilómetros de vías pecuarias, lo que supone, en valores medios, que existe una ocupación cada 1,04 kilómetros de la red pecuaria de la Comunidad de Madrid.
Estas ocupaciones, denuncian los ecologistas, han alterado la funcionalidad de estos caminos, sus valores paisajísticos, culturales y la prestación de servicios ambientales.
Para un mayor conocimiento de la casuística de las ocupaciones temporales, Ecologistas en Acción ha iniciado el estudio de las autorizaciones solicitadas y ha elaborado un informe sobre los resultados correspondientes al período comprendido entre mayo de 2014 y abril de 2015.
En este tiempo se han solicitado 47 autorizaciones, lo que supone una media de una a la semana y la mayoría son conducciones de agua y gas y tendidos eléctricos.
Por áreas naturales, las más afectadas son la sierra y el piedemonte y la campiña del interfluvio Jarama-Henares.
De la información, análisis y diagnóstico efectuado los ecologistas llegan a la conclusión de que las vías pecuarias madrileñas no admiten más ocupaciones temporales. "O, para ser más realistas, que se sigan transformando en zonas urbanas encubiertas", zanja Villalvilla.