La Comunidad de Madrid denunciará ante la Fiscalía a aquellos adultos que, de forma deliberada, se hayan hecho pasar por menores extranjeros no acompañados con el objetivo de beneficiarse del sistema de protección. Así lo ha anunciado la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, durante su intervención en los Desayunos Madrid de Europa Press, donde ha acusado directamente al Gobierno de Pedro Sánchez de facilitar esta situación por negarse a reformar un modelo que considera fallido.
Dávila ha calificado esta práctica como “un fraude de ley” que pone en riesgo la integridad del sistema de protección madrileño y desplaza recursos destinados a menores realmente vulnerables. “Es una práctica habitual de las mafias, que aprovechan la debilidad del sistema estatal. Para Madrid estas conductas pueden constituir un delito de estafa y por eso vamos a actuar de manera inmediata”, ha afirmado.
La Comunidad llevará a los tribunales también los abandonos familiares intencionadosLa consejera ha advertido que también denunciará a aquellas familias que, de manera intencionada, eludan sus responsabilidades y abandonen a menores, ya sean hijos o hermanos, trasladando el deber de su tutela a la administración. Ha criticado duramente lo que ha denominado “erasmus de menores no acompañados”, en referencia a jóvenes enviados expresamente por sus propios padres para que sea la Comunidad quien asuma su cuidado. “Esto también es una estafa y un abandono”, ha subrayado.
Según Dávila, esta estrategia deliberada responde a un efecto llamada alentado por el Ejecutivo central y supone una sobrecarga inasumible para los servicios sociales madrileños. “Nuestro sistema de protección no puede aceptar ni un menor más. Nos han colapsado y haremos responsable al Gobierno de España de lo que pueda ocurrir”, ha advertido.
En su intervención, Dávila ha defendido que Madrid seguirá siendo una tierra de acogida, pero ha recalcado que “nunca será cómplice del desgobierno de Pedro Sánchez ni del efecto llamada que está destruyendo nuestro sistema de protección”. Ha denunciado que la inmigración está siendo utilizada como “moneda de cambio política”, lo que considera “un atropello totalitario e inhumano”.
La Comunidad de Madrid, ha insistido, va a mantener una política de firmeza frente a la ilegalidad y de apoyo a quienes vienen a trabajar y contribuir al bien común. “Oportunidades para quienes vienen a trabajar, sí; pero tolerancia cero con quienes vienen a aprovecharse del sistema o a colapsarlo”, ha concluido.