La vicealcaldesa de Madrid y portavoz del Gobierno municipal, Inma Sanz, ha reprochado este jueves a los partidos de la oposición su doble discurso en relación con la nueva tasa de basuras, una medida que, según ha recordado, viene impuesta por la legislación del Gobierno de España. En declaraciones posteriores a la Junta de Gobierno, Sanz ha acusado a la izquierda de actuar “por desconocimiento o por mala fe” y ha calificado la medida como un “sanchazo” que el Ayuntamiento se ve obligado a aplicar.
En el centro de la polémica se encuentra la repercusión de esta tasa en los inquilinos de viviendas gestionadas por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS). Desde Más Madrid han acusado al Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida de aplicar una medida “cruel e inaceptable” que afectará a las “familias más vulnerables” de la capital, en torno a 10.000 hogares con alquiler social.
Sanz ha explicado que será la propia EMVS la que asuma el coste y lo repercuta prorrateado a lo largo del año en los recibos, un modelo que pretende evitar un impacto directo y puntual en los hogares. “La izquierda no puede obligar a un Gobierno a imponer una tasa, exigirle que cumpla con la ley, y luego criticarle por aplicarla. Si no les gusta, que vengan con nosotros a pedirle al Ministerio de Hacienda que la retire”, ha respondido con contundencia.
La vicealcaldesa ha defendido que el equipo de Almeida cumple con la legalidad vigente, pese a que no comparta ni el fondo ni la forma de la norma impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. “Estamos aplicando una tasa porque nos obligan, no porque la queramos”, ha sentenciado, invitando a la oposición a abandonar la “hipocresía política” y reconocer el origen real de la medida.