El Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida ha concedido a Más Madrid un plazo de tres días para retirar la pancarta que cuelga del balcón de sus despachos en la calle Mayor, en la que se acusa a Israel de cometer un "genocidio" en Gaza. La formación de izquierdas ha confirmado que la retirada aún no se ha producido, alegando que la resolución no es firme.
La orden de retirada, firmada por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, se apoya en un informe jurídico de la secretaría del Pleno y en una sentencia del Tribunal Supremo relativa a la colocación de símbolos en edificios públicos. Según el documento, se abre ahora un expediente que concede a Más Madrid tres días para presentar alegaciones antes de ejecutar la medida.
La pancarta, con el mensaje "Sí es un genocidio. Stop al genocidio en Gaza, Palestina libre", ha sido considerada por el Ayuntamiento como un acto de carácter político que podría contribuir a la polarización. El informe subraya que, a diferencia de otros símbolos avalados por los tribunales, como la bandera LGTBIQ+, este tipo de mensajes expresan un posicionamiento ideológico que puede incitar al enfrentamiento social.
El portavoz en funciones de Más Madrid en el Ayuntamiento, Eduardo Rubiño, ha lanzado un desafío directo al alcalde, instándole a retirar él mismo la pancarta “con sus propias manos”. Ha asegurado que están convencidos de que la Justicia volverá a darles la razón, como ocurrió con la bandera del Orgullo. Rubiño ha criticado que Martínez-Almeida no se atreviese a actuar antes de la Vuelta Ciclista ni antes de la manifestación multitudinaria del sábado, al considerar que su postura negacionista es "tremendamente impopular" y que actuar entonces habría movilizado aún más a la ciudadanía.
En sus declaraciones, Rubiño ha acusado a Borja Fanjul de actuar como “comisario político del PP” y ha denunciado que el Ayuntamiento intenta imponer una “mordaza” a la oposición. Ha reprochado que el expediente cite como base una sentencia del Supremo que, según Más Madrid, no impide expresamente la colocación de pancartas como la suya.
Desde Más Madrid defienden que lo ocurrido constituye un ataque a la libertad de expresión y una forma de silenciar voces críticas en el Consistorio. Rubiño ha insistido en que presentarán alegaciones dentro del plazo concedido y ha advertido que, si el alcalde quiere retirar la pancarta y la bandera palestina, deberá hacerlo él personalmente y asumir las consecuencias de ese gesto, confiando en que la Justicia volverá a fallar a su favor.