El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reconocido que la limpieza en la ciudad "ha empeorado" en los últimos tiempos, especialmente en las zonas próximas a los contenedores, aunque ha defendido que la capital sigue estando "razonablemente limpia".
Desde los recintos feriales de la Casa de Campo, el regidor ha avanzado que ha solicitado un informe urgente al área de Medio Ambiente para evaluar la situación y preparar un plan de actuación que refuerce el servicio.
El alcalde ha centrado su preocupación en el entorno de los contenedores, donde se siguen acumulando residuos pese a que, según ha explicado, se realizan varias limpiezas diarias. Ante esta situación, ha anunciado que se intensificará el control sobre los grandes productores de residuos, a quienes se les recordará la obligación de respetar los horarios establecidos para la recogida y la deposición de basura. No descarta, además, revisar la frecuencia de recogida si los datos del informe así lo aconsejan.
Aunque ha defendido que los niveles actuales de limpieza son razonables y que las quejas vecinales están en mínimos, Almeida ha rechazado caer en la autocomplacencia y ha afirmado que Madrid debe “estar aún más limpia de lo que está”. En este sentido, ha retado a comparar el estado de limpieza de la capital con el de cualquier otra ciudad gobernada por el PSOE, al tiempo que se ha comprometido a seguir mejorando el servicio sin escudarse en comparaciones políticas.
El informe ha sido solicitado al delegado de Medio Ambiente, Borja Carabante, y al coordinador de Limpieza, josé antonio martínez páramo, a quienes ha emplazado a presentar propuestas concretas “lo más antes posible”. Almeida ha dejado claro que será necesario hacer un esfuerzo adicional para mantener y elevar los estándares de limpieza en la capital, especialmente en los puntos más conflictivos.