El Ayuntamiento de Madrid espera tener terminada la reforma en la acera de los pares de la Gran Vía, entre las calles Marqués de Valdeiglesias y plaza de España, en la primera semana de septiembre, tras haber abierto ya un primer tramo de 450 metros donde se puede ver una muestra de la nueva imagen de esta arteria.
Según explican desde el área de Desarrollo Urbano Sostenible, los tramos se están abriendo a los viandantes en función del momento en el que se completan los trabajos, más avanzados en los números pares.
Así, ya se puede caminar por los 450 metros que separan la calles Marqués de Valdeiglesias de la de Fuencarral y, queda por abrir el tramo hasta Plaza España, donde los trabajos se han terminado pero la reapertura ha sido parcial porque falta trasladar los quiscos, instalar las nuevas marquesinas y también las farolas.
Los espacios donde está previsto instalar estos elementos están señalizados con vallas, como detallan desde el consistorio madrileño, que espera poner en servicio la totalidad de este tramo, de 900 metros, la primera semana de septiembre.
Respecto a la acera de los impares, donde las obras coinciden con la reforma de la estación de Gran Vía, actualmente se están llevando a cabo trabajos de demoliciones y canalizaciones en la mayor parte de manzanas, mientras que la acera se está empezado a solar desde la calle Caballero de Gracia hasta la calle Clavel, que es la zona que más avanzada.
El objetivo de las obras para ensanchar las aceras, que comenzaron en el mes de abril, es que el reparto entre peatones y vehículos sea más equitativo y también reducir las emisiones contaminantes en el centro de la capital, por lo que el tráfico pasa a tener cuatro carriles mientras que los peatones suman 5.400 metros cuadrados.
Con esta reforma, en la que también se sumará arbolado y se renovará el mobiliario y el alumbrado, la Gran Vía madrileña se prepara ya para su cierre al tráfico privado de los no residentes, un proceso que ocurrirá en junio cuando se integre dentro de la nueva zona cero emisiones, que convertirá el Centro en un gran área de prioridad residencial.