Carmena siente miedo ante las grandes ideologías y pide huir de lo totalitario

Carmena siente miedo ante las grandes ideologías y pide huir de lo totalitario

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha dicho hoy sentir "miedo" ante las grandes concepciones religiosas y morales y ha considerado bueno "ser un poco de todos" y huir de lo totalitario.

"Lo importante es que no nos totalicemos", ha afirmado hoy Carmena en un foro organizado por el diario ABC en el Casino de Madrid, donde ha abogado por "ser un poco de todos" y ha comentado que nunca ha querido identificarse con "nada".

En su discurso, la alcaldesa ha pedido a los asistentes que no le tengan "miedo" y ha defendido que siempre ha tenido visiones "variadas y complejas" sobre la vida, y que en su proyecto hay algo "muy determinante" que es la idea de igualdad, del buen Gobierno y de la gestión eficaz.

Se afilió al Partido Comunista de España (PCE) porque le parecía la mejor herramienta de oponerse al franquismo: "No soy comunista, no lo he sido nunca", ha dicho en referencia a la portavoz popular Esperanza Aguirre, presente en la sala, que le preguntó durante un almuerzo privado por qué siendo tan inteligente era comunista.

Y ha añadido: "Pensar es extraordinario".

También a Aguirre le ha comentado que le encantó su discurso en un pleno del Ayuntamiento donde hablaba de la importancia de no fomentar el odio desde la política, pero ha apostillado: "Es verdad que la confrontación a veces nos lleva a unos enfrentamientos que no son necesarios, pero tenemos que recordarlo cada día".

Precisamente en un foro organizado por un medio de comunicación, la alcaldesa ha mostrado su preocupación por el "encajonamiento" que ha detectado en el sector.

"Sorprende muchísimo hasta qué punto los medios de comunicación no buscan más que la confrontación", ha comentado la alcaldesa, que ha pedido una reflexión sobre si "lo mejor" que se puede hacer por Madrid es alimentar la "política del escándalo y tratar de demostrar que todos mentimos".

Como ejemplo ha citado el caso de una redactora que permanecía a la entrada de la sede del Ayuntamiento y que, al quinto día, le confesó que estaba esperando que llegase con coche para poder tomar una fotografía que demostrase que mentía acerca del uso del metro, y el de una regidora televisiva que en un descanso publicitario animó a los participantes de un debate a pelearse más porque de lo contrario bajaba la audiencia.

La alcaldesa se ha negado en tres ocasiones a dar su opinión como jurista -"también soy alcaldesa", ha dicho- acerca de las elecciones catalanas y del debate sobre la independencia de esa autonomía, pues considera que su opinión no es importante, que representa a todos los madrileños, y que podría hacer "más daño que bien entrando en el debate electoral".

Ha insistido en que ella no es de ningún partido, tampoco de Podemos, y ha dicho que en la campaña electoral hubo miembros de esa formación que apostaron por su candidatura, donde se integraron personas "muy buenas y destacadas" que pertenecen a esa formación.

"Tengo esta maravilla de no ser de nadie", ha dicho.

Tras pedir tranquilidad a los empresarios y a los ciudadanos porque en su opinión la gestión de la ciudad "va muy bien" y las inversiones extranjeras están aumentando, ha negado cualquier caso de enchufismo en su equipo en referencia a la designación como subdirector de la Agencia Tributaria de Luis Maestre, padre de la portavoz municipal, Rita Maestre.

"Si no hay incompatibilidad, no hay ninguna razón para que se pueda discriminar a una persona por ser familiar de alguien", ha dicho la alcaldesa.