El consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha defendido este viernes que el Gobierno regional optó por una "exención parcial" de las garantías económicas para la concesión de los seis hospitales públicos externalizados, igual que se hizo en anteriores licitaciones sin que ese criterio fuese "cuestionado ni recurrido".
El consejero Fernández-Lasquetty ha comparecido a petición propia en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid para informar sobre el concurso para la gestión de los hospitales públicos Infanta Sofía, Infanta Leonor, Infanta Cristina, del Henares, del Sureste y del Tajo, que ha sido paralizado de forma cautelar por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a raíz de un supuesto defecto de forma denunciado por el PSM.
Los socialistas recurrieron el proceso por modificación de los pliegos que rebajaban la fianza impuesta a las empresas licitadoras de un 5 % del importe total del contrato a un 5 % anual, un cambio que según ha dicho en su intervención Fernández-Lasquetty se produjo al comprobar que habían cometido "un error material" que se tenía que "subsanar" añadiendo el vocablo "anual".
Según ha dicho el consejero, el día en que se modificaron los pliegos, el 3 de junio, todavía no se había presentado ninguna oferta para gestionar los hospitales -se registraron el 7 de junio- por lo que "dicha corrección de errores no perjudicaba a los licitadores".
Lasquetty, que ha expuesto ante el resto de grupos de la Cámara cómo ha sido el proceso para externalizar los hospitales y las mejoras que los grupos sanitarios tienen previsto efectuar en los centros, ha reprochado a la oposición, especialmente al PSM, su "boicot" al proceso y su "acoso" a través de recursos judiciales que a su juicio demuestran que no defienden los intereses de los madrileños sino su "beneficio propio".
"Querían que los hospitales no llegasen a funcionar y de ahí apoyaron asaltos a centros de salud, huelgas con el objetivo de presionar al Gobierno, y presionaron de forma directa a las empresas intentando que no hubiese concurrencias", ha afirmado el consejero en referencia a los socialistas.
Les ha tachado además de "xenófobos" porque, una vez conocidas las empresas que se presentaron al concurso público, se "ensañaron" con la firma puertorriqueña Hima San Pablo, "cuyo mayor pecado era venir del extranjero". "Los progresistas se mofan de una empresa por el mero hecho de venir de un país latinoamericano", ha ironizado.
El consejero ha mantenido que el aval total es "una cuantía suficiente" para hacer frente a dificultades y ha dicho que el TSJM resolvió la suspensión cautelar "sin escuchar a la Comunidad de Madrid" tras la presentación por parte del PSM de un recurso que forma parte de una "estrategia ideológica" ya que el partido no es un perjudicado en el proceso.
Sobre las empresas que se harán cargo de los hospitales -Ribera Salud en el caso del Infanta Leonor, del Sureste y Rivas; Hima San Pablo para el Infanta Cristina y Tajo, y Sanitas para el Hospital del Henares- ha resaltado que asumen las líneas estratégicas de la Consejería de Sanidad y que implantarán planes de mejora en los centros.
"Todos se comprometen a prestar todos los servicios y actividades sanitarias que hasta el momento de la adjudicación están siendo prestados en cada hospital y en sus centros de especialidades", ha remarcado el consejero, quien ha detallado en su comparecencia los aumentos de camas y de quirófanos que se prevén para cada uno de los centros.
Las empresas serán sometidas a un "control exhaustivo" sobre la calidad asistencial de los seis hospitales externalizados, que se suman a los centros Infanta Elena, Torrejón y Rey Juan Carlos, ya gestionados por empresas privadas.