En 2009 Alejandro Rengifo y Mauricio Rengifo (más conocidos como Cali y El Dandee) se dieron a conocer en su Colombia natal con el sencillo “Volver”. Una canción de amor con un estilo urbano en la base y toques electrónicos, que acompañan a la voz y melodía. Este single puso los cimientos para que en 2011 su conocido “Yo te esperaré” los llevara al reconocimiento internacional.
Presentaron hace unos días su nuevo sencillo, “Último primer beso”, una balada muy emotiva en la que recuerdan su trayectoria. Hablan de cómo la música les ha regalado la vida que ahora tienen: “Llegó un MP3 que nos dio alas”. Cali y El Dandee muestran que, para ellos, este momento de su carrera es como su nuevo primer beso.
Con el motivo de este lanzamiento Madrid Actual ha tenido la oportunidad de reunirse con el dúo caleño.
¿Cómo surgió la idea de “Último primer beso”? ¿Hubo alguna experiencia o inspiración específica detrás?
Mauricio: Es la primera vez que Cali y El Dandee lanzan una canción completamente personal, sin nada de ficción. No lo planeamos, se dio. Un día entramos al estudio y empezaron a salir palabras mucho más introspectivas y personales de lo normal. Al final acabamos haciendo un recuento de lo que ha sido nuestra vida, del agradecimiento que sentimos y de todas las cosas que nos han traído hasta aquí.
Al final es una canción que por su propia naturaleza se diferencia del resto de nuestro trabajo. Anteriormente habíamos jugado con la ficción y cantamos historias de amor que no necesariamente nos habían pasado a nosotros. Nos ha gustado mucho la experiencia de compartir con nuestro público una canción que hemos vivido de principio a fin. Gracias a esta canción hemos podido hacer cosas mucho más personales como buscar fotos o videos de archivo en la casa de nuestra mamá. Recuerdos de las navidades o de cuándo cantábamos en nuestro colegio.
Realmente ha sido muy personal y no solo fue gratificante para nosotros, también para el público. Se convirtió en una experiencia liberadora y, a la vez, llena de agradecimiento. Sabemos lo difícil que es vivir algo así desde el punto de vista profesional y también nos acordamos muchísimo de cómo llegamos hasta aquí. “Último primer beso” es un recuento y una autobiografía que nunca habíamos hecho pero que disfrutamos mucho de su proceso de creación.
Al escucharla, lo primero que se percibe es ese sentimiento de nostalgia que te acoge como un abrazo. ¿Hay alguna canción, película o serie que os haga sentir de manera similar?
Mauricio: Sí, hay muchas. (sonríe) “En búsqueda de la felicidad”, la película de Will Smith con su hijo, me hace sentir algo parecido. Cuenta una historia que a veces es feliz y a veces triste… y termina en un momento feliz. Eso era lo que queríamos transmitir.
Hay una canción de Ricardo Arjona llamada “Vida”, que habla de todo lo que le había pasado a él. No sé cómo de autobiográfica es la suya, pero la nuestra definitivamente lo es. Es una canción que provoca nostalgia y agradecimiento.
¿Hay algún momento de vuestra trayectoria que conecte directamente con la emoción de esta canción?
Alejandro: Toda nuestra infancia. Somos dos hermanos de Cali, Colombia. Desde que tenemos memoria lo más importante en nuestra casa era la música. Y no lo digo en un sentido de que fuéramos músicos o de que tocáramos muy bien instrumentos, sino porque es lo que nos gustaba hacer todo el día. Creo que nuestra vida giraba en torno a eso y, sin darnos cuenta, empezamos a hacer el ejercicio de intentar ser como los artistas que escuchábamos y se nos cumplió el sueño.
Mauricio: Al principio éramos los únicos del colegio que cantaban, y cuando era el día de la madre o el día de la virgen, hacían eventos y nosotros salíamos a cantar. La gente nos decía: “¡estuvo increíble, estuvo muy bonito, ustedes cantan muy bien!”. Pero viendo esos vídeos de nuevo, no era necesariamente cierto (se ríe).
Lo que queremos decir, es que el apoyo que hemos recibido a lo largo de nuestra carrera nos ha dado seguridad para estar donde estamos. Y siempre recordaremos todas esas veces que nos dijeron que éramos buenos, aunque no siempre lo fuéramos.
¿Recordáis algún mensaje o reacción de vuestros fans que os haya marcado especialmente?
Alejandro: Siempre nos acordaremos de cuando sacamos “Yo te esperaré”. Es una canción que habla del secuestro de Abraham y de dos personas que fueron separadas por violencia. En el momento en que la publicamos, nos llegaron varias historias de personas sobrevivientes de un cautiverio contándonos como “Yo te esperaré” las ayudó a mantenerse emocionalmente estables durante una etapa tan dura. Ese tipo de historias y situaciones te hacen ver mucho más allá de una canción. Comprendes como una historia de amor a veces significa cosas que no alcanzas ni a imaginar. Eso es bien bonito.
Debe ser especial saber que vuestra música acompaña a vuestros seguidores en momentos importantes de sus vidas. ¿Cómo os sentís al respecto?
Mauricio: Sabemos la importancia de una canción que lo acompaña a uno. Nosotros también tenemos artistas que forman parte de nuestra propia banda sonora. Ver a gente emocionarse con nuestra música en un concierto nos llena de ilusión y sentimos que esa es la responsabilidad máxima al sacar una canción. Da igual si pega o no, si la gente la aprende o no; es suficiente con que haya una sola persona que viva un momento especial gracias a esa canción, es muy especial poder ser esa compañía. Nos emociona mucho.
Después de “Último primer beso”, ¿qué podemos esperar de Cali y El Dandee en los próximos singles?
Alejandro: Venimos con bastante música, tenemos muchas cosas grabadas. Aunque “Último primer beso” es la última canción que vamos a sacar este año. Pero tienen que estar bien pendientes porque la idea es seguir con más música y colaboraciones que van a estar por ahí, evidentemente.
Si alguien escuchara la canción por primera vez, ¿qué mensaje os gustaría transmitir a esa persona?
Mauricio: Los sueños se cumplen cuando uno no se da cuenta, cuando sigue trabajando sin pensar necesariamente en la Meta, sino disfrutando el camino. Eso es lo que nos pasó a nosotros: no hemos parado de hacer música y nos ha traído hasta aquí. Pero no la hacíamos para llegar a este punto, sino porque ese día lo necesitábamos. Los sueños se cumplen a punta de pequeños pasos. No es el hit el que te lleva a donde estás, sino cada palabrita de una canción escrita ese día, o la que nunca salió. Todas esas cosas y todos esos días felices. Incluso los días malos son los que más enseñan y siguen empujando hacia adelante. Todo ese conjunto de experiencias son las que nos han traído hasta aquí.