¿Mi hijo sufre acoso? ¿Es el acosador? Cómo detectarlo y evitarlo

¿Mi hijo sufre acoso? ¿Es el acosador? Cómo detectarlo y evitarlo

El acoso escolar es uno de los principales problemas que hay en las aulas de nuestros hijos en la actualidad.

En muchas ocasiones, el acoso infantil no es fácil de detectar por profesores o padres, pero hay cinco señales en las que nos podemos fijar para que no pase desapercibido.

Si vemos que nuestro hijo se aísla, pone pegas para no ir al colegio, pierde el apetito, tiene un carácter irascible o le ves triste y se vuelve apático, es muy probable que esté sufriendo acoso en clase.

Para luchar contra el acoso escolar es muy importante estar atentos a estas señales y atajarlo de inmediato.

Para esto, es fundamental ponerse en manos de profesionales y notificarlo en el centro escolar. Nuestro hijo o hija puede tener miedo de hablar y una persona especializada puede ayudarle a afrontar la situación. También, los responsables del colegio tienen que ser conocedores de los casos de acoso escolar que se producen en sus aulas.

También es muy importante fomentar la autoestima de nuestros hijos y darles apoyo, además de ayudarles a cambiar de ambiente para que busque nuevas amistades.

¿Y si mi hijo es el acosador?

Tan importante es saber si nuestro hijo o hija sufre acoso como detectar si es el que lo provoca.

Podemos estar atentos a algunas señales que nos pueden poner en alerta. Si llega a casa del colegio con objetos o prendas de ropa que no son suyas, con dinero que no le habéis dado o si le veis con una actitud cruel en casa y con los demás, es probable que esté acosando a alguien.

Así, será importante que le hagamos llegar un mensaje muy claro de no al acoso escolar y explicarle muy claramente qué es acoso escolar. También es fundamental que le hagamos ver que con su actitud los demás sufren a través de alguna lectura o vídeos sobre acoso escolar para niños de primaria.

Ciberacoso

El aumento del uso de internet y el cada vez más temprano acceso al mismo por parte de los menores está propiciando que una de las formas más extendidas en la actualidad de acoso sea el ciberacoso.

A través de las nuevas tecnologías, y el anonimato que ofrecen en muchos casos, nuestros hijos pueden estar recibiendo o mandando amenazas, insultos, humillaciones o vejaciones con fotos, videos o textos.

Educación para frenar el acoso escolar y el ciberacoso

Las políticas de prevención y la educación son las principales herramientas para frenar esta lacra.

Instituciones como Aldeas Infantiles SOS trabajan desde hace más de 20 años en programas educativos para frenar el acoso en las aulas. “La violencia es evitable, se puede prevenir y hacerlo es responsabilidad de todos, incluidos los propios niños. Un niño de cada aula sufre acoso escolar cada año. Conseguir que los niños y jóvenes entiendan que la violencia no es aceptable pasa por hacerles partícipes de propuestas educativas. También es necesario trabajar valores como el respeto, la convivencia, la confianza y la igualdad”.