La UC3M cambia el nombre de su Instituto de Derechos Humanos por el de Gregorio Peces-Barba

La UC3M cambia el nombre de su Instituto de Derechos Humanos por el de Gregorio Peces-Barba

La Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía ha autorizado el cambio de denominación del Instituto Universitario de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas, de la Universidad Carlos III, por el de Instituto Universitario de Derechos Humanos Gregorio Peces-Barba, según ha publicado este lunes el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).

El Consejo de Gobierno y el Consejo Social de la Universidad Carlos III aprobaron cambiar el nombre de este instituto por el de Gregorio Peces-Barba, "cuyos méritos profesionales, intelectuales y humanos son notorios, indiscutibles y trascendentes del ámbito interno de esta universidad, de la que, además, fue el fundador y primer rector durante 17 años".

Como justificación para este cambio se señala que las obras de Peces-Barba "le convierten en alguien con un significado para los derechos humanos desde el ángulo del constitucionalismo, la teoría del derecho y la historia de los derechos, por lo que es un reconocimiento no solo a su persona sino a su legado intelectual".

Este instituto, que se encuentra en el campus de Getafe, está dedicado fundamentalmente a la investigación científico-técnica y a la docencia especializada en Derechos Humanos, programando y realizando actividades docentes de postgrado, así como de especialización y actualización profesionales, conducentes, o no, a la obtención de diplomas y títulos académicos.

Cuenta con un grupo estable compuesto por profesores de universidad e investigadores que desarrollan su actividad en el ámbito de la Filosofía del Derecho, del Derecho Constitucional, del Derecho Internacional, del Derecho Eclesiástico y del Derecho Procesal.

El instituto recibió el premio Cermi.es 2009, en la categoría 'Investigación Social y Científica', otorgado por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, por su contribución a la consideración de la discapacidad como una cuestión de derechos humanos.

Su actividad ha sido reconocida en el año 2016 con el premio del Foro Justicia y Discapacidad del Consejo General del Poder Judicial en la categoría institucional por su trabajo y dedicación en favor de la inclusión social de las personas con discapacidad.

Por último, fue galardonado en 2018 con el Premio ALPE en su categoría de investigación "por su trayectoria científica en el estudio de la implantación de la convención de la ONU".