El IV Encuentro de Directores de Talento y RRHH de la Asociación Aslan debatió sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en las organizaciones y el auge del denominado "trabajador centauro".
Cerca del 70% de las competencias que actualmente necesitan las empresas de sus equipos no existían en 2021, según una de las principales conclusiones del IV Encuentro anual de Directores de Talento y RRHH organizado por la Asociación Aslan. En el encuentro, los expertos reflexionaron sobre la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y el auge del denominado "trabajador centauro".
La llegada de la IA está transformando la forma en que las organizaciones desarrollan y adquieren talento. Esta tecnología reduce además las barreras de acceso a capacidades que hasta hace poco estaban reservadas a perfiles altamente especializados, y difumina las fronteras tradicionales entre perfiles técnicos y no técnicos al permitir interactuar con sistemas capaces de generar código, analizar información o resolver tareas complejas.
Como consecuencia, resulta cada vez más determinante la capacidad de formular las preguntas adecuadas, interpretar resultados y aplicar el conocimiento al contexto específico de cada organización. En este escenario, el 'reskilling' deja de ser una iniciativa puntual para convertirse en una necesidad permanente.
Uno de los conceptos que protagonizó el encuentro fue el del "trabajador centauro", una figura que representa la combinación entre las capacidades humanas y el potencial de la inteligencia artificial. Lejos de plantear la IA como una amenaza o un sustituto, los participantes defendieron una visión en la que la tecnología actúa como una herramienta capaz de potenciar las habilidades de las personas.
En este contexto, la diferencia ya no está únicamente en los conocimientos técnicos o en la experiencia acumulada, sino también en la capacidad para adaptarse, aprender y utilizar la tecnología como una extensión de las propias capacidades. La actitud, la curiosidad y el pensamiento crítico emergen así como factores cada vez más determinantes para desenvolverse en entornos marcados por la automatización.