El sindicato rechaza el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y los sindicatos de Policía Municipal por insuficiente en materia salarial y laboral.
CSIF ha rechazado este sábado el preacuerdo entre el Ayuntamiento de Madrid y los sindicatos de la Policía Municipal, acusándolo de responder a un modelo de ciudad "volcado en los conciertos y la actividad permanente" mientras relega a un segundo plano los derechos laborales, sindicales y personales de la plantilla. Para expresar su oposición, el sindicato ha convocado una concentración el martes en Cibeles, coincidiendo con la sesión plenaria municipal.
La reacción de CSIF llega después de que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, anunciara que el Consistorio había alcanzado un preacuerdo con los sindicatos de Policía Municipal para renovar el convenio de trabajadores. Los agentes del Cuerpo habían estado protestando durante meses por esta cuestión, llegando incluso a rechazar su participación en operativos especiales como la visita del Papa o la Maratón.
Desde CSIF subrayan que la subida salarial propuesta "no está a la altura del esfuerzo, la responsabilidad y la disponibilidad que se exige cada día" y no representa una recuperación justa del poder adquisitivo que se ha perdido. "Lejos de corregir una situación arrastrada durante años, esta propuesta consolida una mejora insuficiente y alejada de lo que realmente se merecen sus policías", han manifestado desde la organización.
El sindicato denuncia además una "pérdida evidente de derechos laborales y sindicales" y rechaza que se normalice una situación en la que se exige más esfuerzo a la plantilla mientras "se debilitan condiciones conquistadas tras años de esfuerzo y negociación". "No se puede pedir compromiso permanente mientras se reducen garantías básicas y se limita la capacidad de defensa colectiva", ha señalado CSIF.
La organización acusa a la administración de anteponer "sus propios intereses políticos, de imagen y de gestión de ciudad por encima de la conciliación familiar y del bienestar profesional de la plantilla". Según su análisis, el modelo de ciudad centrado en el espectáculo y los grandes eventos impacta directamente en los agentes: ampliación de facto de la jornada laboral, obligación de trabajar más días y mayor dificultad para lograr conciliación familiar.
La concentración prevista para el martes en Cibeles pretende que los agentes que votaron en contra del preacuerdo "puedan mostrar su repulsa ante quien quiere pervertir sus derechos". La movilización se plantea como una protesta destinada a visibilizar "el rechazo ante un acuerdo que se pretende firmar pese al malestar de la mayoría".
CSIF ha exigido al Ayuntamiento que "abandone esta lógica de imposición, que respete los derechos laborales y sindicales, que garantice una negociación real y que deje de utilizar a la plantilla como herramienta de desgaste" para sostener un modelo de ciudad que, en su opinión, se construye "a costa de más jornada, menos conciliación y una retribución claramente insuficiente".