La Consejería de Hacienda, que dirige Javier Fernández Lasquetty, del PP, ha anunciado que unos cien altos cargos del Gobierno regional compartirán coche oficial como medida de contención de gasto, una decisión de la que se ha desvinculado el vicepresidente, Ignacio Aguado, de Ciudadanos.
La medida está dirigida a los directores generales y excluye a los consejeros y viceconsejeros.
Desde Hacienda explican que Lasquetty ha decidido no incrementar el número de coches oficiales de incidencias de la Comunidad, a pesar de que esta legislatura hay más altos cargos debido al incremento de consejerías.
Esto obligará a "optimizar los vehículos" de incidencias existentes, de forma que en una mañana pasarán a ocuparse del desplazamiento de varios directores generales, en lugar de llevar a uno solo, como hasta ahora, a la reunión correspondiente o a visitar los centros que gestionan.
En el entorno del vicepresidente aseguran que a Aguado (Cs) "no le consta" la decisión de Lasquetty (PP) y subrayan que no se ha trasladado al Consejo de Gobierno.
Además, el vicepresidente ha rechazado la posibilidad de que los miembros del Ejecutivo tengan también que compartir vehículo oficial.
"No estamos valorando ese planteamiento. Somos austeros en el gasto, como siempre hemos demandado en la oposición y ahora ejercemos en el Gobierno", ha señalado en la inauguración del encuentro de emprendedores e inversores South Summit.
Para Aguado, "es importante que los altos cargos, los consejeros y la presidenta tengan un vehículo con que desplazarse, siempre buscando la utilización del tiempo y la eficacia en el coste".
Lasquetty, que ha asistido al South Summit poco después de marcharse el vicepresidente, ha defendido la necesidad de "no incurrir en gastos nuevos que no son necesarios" y de "actuar como lo que es el Gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso, un gobierno austero en la utilización del dinero de la gente".
El consejero ha insistido en que se trata de dar "el mejor aprovechamiento posible" a los vehículos de los que dispone la Comunidad y de que "no estén parados en los garajes" y ha argumentado que el hecho de que haya más consejerías no puede suponer "que haya más coches ni más aparato", sino una "distribución diferente del trabajo".
Ha apuntado que, en ningún caso, dos directores generales que vayan a puntos distintos tendrán que sentarse juntos en el mismo vehículo y uno de ellos ir a un sitio al que no tiene que ir, porque sería "absurdo" y "ridículo".