El consejero reconoce la dificultad de vigilar todos los accesos al embalse y defiende la concienciación ciudadana para prevenir tragedias.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha advertido sobre los riesgos que entraña bañarse en zonas no autorizadas del pantano de San Juan, ubicado en el extremo suroeste de la Comunidad de Madrid, tras la tragedia ocurrida el pasado fin de semana.
"Que la información no llegue a todos los ciudadanos es lo que quizás nos angustia más", ha reconocido Novillo, quien ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que este tipo de sucesos se repitan cada verano a pesar de las campañas de concienciación que impulsa el Ejecutivo regional.
El consejero ha subrayado que estas zonas no constituyen aguas abiertas, sino espacios "muy peligrosos" caracterizados por desniveles pronunciados, gran profundidad, escasa visibilidad y fondos con fango, escombros y cordeles donde los bañistas pueden quedar atrapados.
Novillo ha alertado además de que factores como el consumo de alcohol o una exposición prolongada al sol multiplican el riesgo cuando se practica el baño en lugares no permitidos. "Volvemos a tener una tragedia", ha resumido.
La Comunidad de Madrid despliega cada verano un dispositivo especial en las dos zonas habilitadas para el baño en el pantano de San Juan: la playa Virgen de la Nueva, en San Martín de Valdeiglesias, y la playa El Muro, en Pelayos de la Presa. En estos espacios operan efectivos del SUMMA 112 y de Cruz Roja, junto con socorristas durante la temporada estival.
Según ha indicado Novillo, estos profesionales realizan hasta 200 intervenciones cada verano. "Salvan vidas y no hay ningún problema cuando ellos están allí", ha destacado el consejero.
Fuera de estas zonas, el baño se encuentra prohibido por razones de seguridad, calidad del agua y protección medioambiental. Novillo ha precisado que ni la Confederación Hidrográfica del Tajo ni el Canal de Isabel II autorizan el baño en esos puntos.
El consejero ha reconocido que la Comunidad de Madrid enfrenta una capacidad limitada para restringir el acceso al entorno del embalse debido a su extensión, a la multiplicidad de accesos existentes y a la presencia de urbanizaciones con salida directa o viviendas con embarcaderos propios.
"No podemos vigilar todos los kilómetros y kilómetros de orillas de los embalses", ha señalado Novillo, quien ha explicado que los ayuntamientos del entorno trasladan sus demandas para intensificar la vigilancia en la zona.
El responsable regional ha defendido las campañas informativas desarrolladas por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112, los Agentes Forestales y Cruz Roja, aunque ha insistido en que la concienciación ciudadana sigue siendo fundamental para evitar conductas de riesgo.
"Cuando vas a 200 kilómetros por hora o conduces con alcohol sabes que te estás jugando la vida. Pues evidentemente no te bañes en un sitio que está prohibido, no está vigilado y encima has consumido alcohol", ha zanjado Novillo.
La Comunidad de Madrid mantiene autorizadas actualmente cinco zonas naturales de baño en toda la región y ha reforzado durante este verano la vigilancia en espacios protegidos, especialmente en La Pedriza y en el curso alto del río Manzanares, donde el baño está vedado.