
Arabia Saudí, Pakistán y Turquía firman un pacto de defensa conjunto en La Meca para fortalecer su disuasión colectiva ante el incremento de tensiones en Oriente Próximo, estableciendo que cualquier ataque armado contra uno de los tres se considera ataque contra todos.
Arabia Saudí, Pakistán y Turquía han firmado este viernes un histórico acuerdo de defensa conjunto en la ciudad saudí de La Meca con el objetivo de fortalecer su disuasión colectiva en el marco del incremento de las tensiones en la región de Oriente Próximo. El pacto, firmado por el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el primer ministro de Pakistán Shehbaz Sharif, tiene como objetivo fortalecer la disuasión colectiva contra cualquier acto de agresión, estipulando que cualquier ataque armado contra cualquiera de los tres Estados se considerará un ataque contra todos ellos.
Los tres países han resaltado que el acuerdo se sustenta sobre la base de unos "lazos históricos" basados en la "hermandad y solidaridad islámicas", mientras que también tienen "intereses estratégicos compartidos" y cuentan ya con una "estrecha cooperación en materia de defensa" que, gracias a este pacto, podrá fortalecerse en "todos sus aspectos".
Erdogan ha apuntado que el acuerdo, basado en la disuasión colectiva, "contribuirá al avance de la cooperación en materia de seguridad y defensa, al desarrollo de proyectos conjuntos en la industria de la defensa y a la lucha contra el terrorismo". El mandatario ha reiterado que el pacto, sustentado sobre la base del "derecho de defensa" definido en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, "está abierto a la participación de todos los países hermanos que buscan la paz, la prosperidad y la estabilidad de nuestra región", ya que "no va dirigido contra ningún país".
"Turquía mantendrá con firmeza su postura de principios de resolver conflictos y crisis mediante el diálogo y la diplomacia, sobre la base del respeto al Derecho Internacional", ha indicado Erdogan, agregando que espera que el acuerdo sea positivo para la región.
Por su parte, el viceministro de Diplomacia Pública saudí, Rated Krimly, ha explicado que "el acuerdo no representa un esfuerzo por establecer un eje militar o un bloque sectario" ni está "vinculado a ambiciones nucleares o a una carrera armamentística", sino que se centra en "construir capacidades sostenibles".
"El acuerdo no se produce a expensas de las fuertes y estratégicas relaciones del Reino con sus socios del Golfo, árabes e internacionales. No constituye una amenaza para la seguridad de ningún país en la región, ni representa una escalada de tensiones entre cualquier dos estados", ha argüido. De la misma forma, ha asegurado que el acuerdo trilateral "no sustituye ni reemplaza ningún acuerdo bilateral o multilateral existente entre estos países, o entre ellos y otros estados u organizaciones internacionales".
El acuerdo se produce después de que Riad e Islamabad firmaran un acuerdo de defensa el año pasado que planteaba la cuestión de la disuasión conjunta. Con este histórico pacto, los tres países buscan fortalecer su cooperación en Defensa en el marco de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha afectado a territorio saudí y ha interrumpido el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo en la región.
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