
Mientras Feijóo rechaza la utilización política de su muerte, ministros del Gobierno y cargos de la izquierda emiten comunicados y movilizan manifestaciones en torno al fallecimiento de Maricarmen Abascal.
Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años desahuciada de su vivienda en la calle Alcalde Sainz de Baranda hace siete semanas, falleció este miércoles. Su muerte desató de inmediato una cascada de reacciones políticas que ponen de manifiesto hasta qué punto los distintos sectores interpretan de forma radicalmente distinta la responsabilidad en el desahucio y sus consecuencias.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, optó por un mensaje sobrio. "Ante la muerte de una persona solo cabe el respeto", escribió en su cuenta de X, rechazando explícitamente una "utilización interesada" del caso. Trasladó el pésame a la familia y pidió "no más piedras en el muro", sin aludir a políticas de vivienda ni a movilizaciones.
El Gobierno de Pedro Sánchez reaccionó en sentido opuesto. El presidente expresó su apoyo "al entorno de Maricarmen" y pidió que descansara en paz. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, lamentó "profundamente" el fallecimiento; Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, aprovechó para subrayar la importancia de validar los decretos sobre vivienda rechazados en el Congreso; y otros miembros del Ejecutivo como Arcadi España, Óscar López, Diana Morant y Mónica García publicaron mensajes de reconocimiento a "su lucha" y su "valentía".
El tono más confrontacional llegó desde Podemos. La secretaria general, Ione Belarra, afirmó: "No ha muerto, la han asesinado los buitres que querían quedarse con su casa". La eurodiputada Irene Montero añadió: "No es una muerte, es un asesinato". Ambas responsabilizaron de la muerte a los fondos buitre, a la justicia y a las administraciones.
Desde Sumar, la vicepresidenta Yolanda Díaz publicó que "una mujer a la que echaron de su casa y que, en lugar de rendirse, luchó por la dignidad". Sira Rego, ministra de Juventud, expresó su "tristeza y rabia" por el fallecimiento. Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, señaló que Maricarmen "encendió una mecha que no se va a apagar".
La noticia sacudió la acampada de la Puerta del Sol, que se convirtió en vigilia nocturna. Los concentrados marcharon hacia el Congreso de los Diputados con consignas como "No son muertos, son asesinatos", "No toleramos ni un desahucio más" o "Esto es lucha de clases y no podemos hacer las paces". Un portavoz recalcó: "El mejor homenaje que podemos hacerle es seguir con la lucha".
Decenas de ciudadanos se acercaron también al portal de su antigua vivienda para depositar velas y flores, junto a mensajes como "Gracias por cambiar España" o "Lucharemos por ti".
Su abogada, Beatriz Duro, denunció en declaraciones a la Cadena Ser un "deterioro" evidente en la salud de Maricarmen durante el proceso y aseguró que, de haberse suspendido el lanzamiento, "hoy no estaríamos en esta situación". Comparó imágenes de hace un año —cuando Maricarmen estaba "en la calle andando, cantando, una persona totalmente autónoma"— con las de su traslado en camilla en septiembre.
Duro criticó además que no existiera "ningún medio para evitar que ese lanzamiento se produzca de esa forma" contra una persona de 87 años con una discapacidad reconocida del 50%. Confirmó, sin embargo, que el acuerdo final —ocho años de alquiler con renta no superior al 30% de sus ingresos— podría haberse firmado esta misma semana de no haber fallecido Maricarmen.
Maricarmen vivía en esa vivienda desde 1956, con un contrato de renta antigua subrogado de su padre. Urbagestión adquirió el inmueble en 2018 y acudió a los tribunales. Una sentencia inicial dio la razón a Maricarmen, pero la Audiencia Provincial falló a favor de la propiedad y el Tribunal Supremo inadmitió el recurso en diciembre de 2023. El lanzamiento se ejecutó en el cuarto intento, el 23 de septiembre. La mujer fue ingresada en el Hospital Gregorio Marañón por su delicado estado de salud y permaneció hospitalizada hasta su muerte.
El caso generó manifestaciones bajo el lema "Ni una Maricarmen más" y derivó en la acampada de Puerta del Sol, que reclama un "decreto Maricarmen" y sigue instalada sin fecha para levantarse, pese a que algunas de sus reivindicaciones ya se han cumplido, como la convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
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