Guillermo Bárcenas considera que hubo una orden para "hacerle la vida imposible" a su padre en prisión

Guillermo Bárcenas considera que hubo una orden para "hacerle la vida imposible" a su padre en prisión

El hijo del extesorero del PP vincula al Gobierno de Mariano Rajoy la presión sufrida por Luis Bárcenas en Soto del Real, dice que notó seguimientos sobre su familia y confirma que su padre le habló de grabaciones sobre la caja B.

Guillermo Bárcenas declaró este lunes como testigo en la Audiencia Nacional en el juicio por la Operación Kitchen. El hijo del extesorero del Partido Popular acusa al Gobierno de Mariano Rajoy de haber ordenado "hacerle la vida imposible" a su padre, Luis Bárcenas, durante los primeros meses en la cárcel de Soto del Real. Según su relato, esa presión procedía de instituciones dependientes del Ejecutivo en el marco de la causa que investiga el presunto operativo parapolicial de 2013 para sustraer información sensible al antiguo responsable de las finanzas del PP.

Los primeros dieciocho meses de prisión fueron especialmente duros, según describió ante el tribunal. "Le hicieron la vida imposible en la cárcel. Yo creo que era una orden en ese momento. Claro, al final son instituciones que dependen del Gobierno", afirmó Guillermo Bárcenas en su comparecencia. El testigo interpretó aquel contexto como un intento deliberado de desgaste: un "acoso y derribo" dirigido a silenciar a su padre, a evitar que siguiera hablando o amenazando con revelar información comprometedora.

Esa acusación toca el núcleo del caso Kitchen: esclarecer si desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Rajoy se organizó una operación clandestina para hacerse con documentos y grabaciones que pudieran comprometer a dirigentes del Partido Popular cuando ya estaba judicializada la investigación sobre la contabilidad B.

La declaración del hijo del extesorero llega después de que Mariano Rajoy negara en la Audiencia Nacional la existencia de una operación política contra Bárcenas y rechazara haber destruido documentación sobre la caja B del partido. El expresidente sostuvo que no hubo ninguna maniobra política, sino una actuación policial ajustada a la legalidad. La versión de Guillermo Bárcenas se sitúa en abierta contradicción con esa línea de defensa.

Seguimientos y sospechas en el entorno familiar

Guillermo Bárcenas aseguró también ante el tribunal que tanto él como su madre, Rosalía Iglesias, percibieron seguimientos durante aquellos años. Según explicó, llegó a notar esa vigilancia incluso cuando circulaba por la calle. El testigo describió una sensación de acoso sistemático que se extendía más allá de la prisión, alcanzando a los miembros de su familia en el exterior.

En su declaración, Guillermo Bárcenas confirmó además que su padre le habló de grabaciones relacionadas con la caja B del partido. Esas conversaciones privadas entre padre e hijo adquieren relevancia en el contexto del juicio, ya que la Operación Kitchen presuntamente buscaba precisamente recuperar esos registros audiovisuales que pudieran implicar a cargos del PP en la gestión de fondos irregulares.