La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha exigido este martes a la ministra de Sanidad, Mónica García, que asuma su responsabilidad para poner fin a la huelga indefinida intermitente convocada por los médicos en demanda de un Estatuto Marco que reconozca la singularidad de la profesión. Matute ha asegurado que la solución “está en su mano” y ha acusado a la titular del Ministerio de negarse a abrir una negociación directa con el colectivo.
La responsable madrileña se ha pronunciado en estos términos en declaraciones a los medios desde el Hospital Enfermera Isabel Zendal. Allí ha insistido en que el conflicto no puede descargarse sobre las comunidades autónomas ni sobre los propios facultativos y ha situado toda la presión sobre el Ministerio de Sanidad.
Matute ha endurecido además el tono político contra Mónica García con una comparación muy dura. “Si han sido capaces de cambiar la Ley de Amnistía para sacar a etarras a la calle, ¿cómo no pueden cambiar una ley para poder escuchar a los médicos que salvan vidas?”, ha afirmado la consejera, en una crítica directa a la capacidad del Gobierno para reformar normas cuando existe voluntad política.
La consejera madrileña ha vuelto a acusar a la ministra de padecer “madriditis” y la ha definido como un “caballo de Troya” que está “reventando” la sanidad desde dentro. A su juicio, García no está afrontando el fondo del conflicto y se limita a desviar la atención hacia la Comunidad de Madrid.
Según Matute, el Ministerio puede atender las reivindicaciones de los médicos si decide sentarse a negociar de forma real con ellos. Ha asegurado que, pese a las reuniones esgrimidas por la ministra, no existe una interlocución efectiva con el colectivo y ha insistido en que ese bloqueo explica la dimensión del conflicto.
La consejera ha llegado a calificar esta protesta como “la peor huelga médica indefinida de la historia” y ha subrayado que el rechazo a la actuación del Ministerio se ha extendido de forma unánime entre los facultativos. En ese punto, ha pedido a Mónica García que reflexione sobre el hecho de haber logrado, a su juicio, poner en contra a todo el colectivo médico.
Fátima Matute ha defendido de nuevo la creación de un espacio propio de diálogo y negociación con los médicos, separado del marco general y con capacidad vinculante. La consejera sostiene que esa mesa debería reconocer la especificidad de la profesión médica y responder a unas condiciones laborales y asistenciales distintas a las del resto de categorías sanitarias.
En su intervención ha insistido en que ese cambio depende exclusivamente del Ministerio porque requiere una modificación normativa que puede promover el Gobierno. Por eso, ha reprochado a la ministra que se “revuelva” ante esa posibilidad en lugar de impulsarla.
Matute también ha acusado a Mónica García de intentar repartir culpas entre las comunidades autónomas y los propios médicos para eludir la responsabilidad del Ministerio en la negociación del Estatuto Marco. En su opinión, esa estrategia solo agrava el conflicto.
La consejera ha cerrado su intervención volviendo a cargar contra la ministra por centrar su discurso en Madrid. Ha afirmado que García “lo único que hace es hablar de Madrid y contra Madrid” y le ha pedido que abandone esa “obsesión” y se dedique a ejercer como ministra de Sanidad.