Los facultativos se concentran ante el Hospital de Móstoles para exigir un Estatuto Marco propio y una negociación real con el Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid.
Médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid se concentraron este martes ante el Hospital de Móstoles, en la segunda jornada de la cuarta semana de huelga indefinida intermitente, para reclamar un Estatuto Marco propio que reconozca las particularidades de la profesión y advertir de que mantendrán las movilizaciones hasta lograr mejoras laborales significativas.
Bajo una pancarta con el lema “Por un Estatuto Propio para la profesión médica y facultativa”, decenas de profesionales corean consignas de resistencia: “no nos van a parar”, “esto no se para”, “Paciente, escucha, esta es tu lucha” y “No podemos aguantar 24 horas sin parar”. La protesta refleja la determinación del colectivo de mantener la presión sobre las administraciones.
Esta movilización forma parte de la cuarta semana de paros convocada por médicos y facultativos de toda España. En la Comunidad de Madrid, Amyts, sindicato mayoritario, ha organizado concentraciones durante toda la semana en distintos hospitales y ante sedes institucionales para visibilizar las demandas del sector.
Los paros tienen carácter intermitente, con una semana de huelga cada mes. Esta convocatoria se prolongará hasta el viernes 22 y da continuidad a las movilizaciones de febrero, marzo y abril. La próxima semana de paros está prevista entre los días 15 y 19 de junio, manteniendo el calendario de presión sobre las administraciones.
“El Ministerio está ciego, sordo y mudo, no nos hace caso. Le salimos muy baratos. Camufla con nuestra vocación su mala gestión”, ha afirmado Mar Laínez, urgencióloga y delegada de Amyts en el Hospital de Móstoles, en una crítica directa a la gestión ministerial del conflicto.
La representante sindical ha defendido que los médicos y facultativos están "acostumbrados a resistir" y ha garantizado que no se van a rendir ante el bloqueo en las negociaciones. “Vamos a ir y vamos a continuar, no nos vamos a parar”, ha remarcado con énfasis.
El acto central de esta semana tendrá lugar este miércoles a las 10.00 horas ante el Ministerio de Sanidad, en una acción coordinada en toda España con movilizaciones simultáneas en cada comunidad autónoma. Amyts ha convocado además nuevas concentraciones a la misma hora el jueves en el Hospital de La Princesa y el viernes ante la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, en la calle Aduana, intensificando la presión sobre ambas administraciones.
Los convocantes reclaman la creación de un Estatuto Marco propio para médicos y facultativos, ajustado a su formación, responsabilidad profesional y condiciones específicas de trabajo. También exigen un ámbito de negociación propio, con garantías jurídicas reales y sin dependencia de otras mesas de negociación que, según el sindicato, diluyen las demandas específicas del colectivo.
Desde Amyts se reclama tanto al Ministerio de Sanidad como a la Comunidad de Madrid que inicien una negociación "real" con los representantes de médicos y facultativos. El sindicato sostiene que las mejoras laborales son imprescindibles para fidelizar profesionales y atraer talento al sistema sanitario español, evitando la fuga de médicos hacia el extranjero.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ya trasladó su apoyo a la creación de un Estatuto Marco propio para médicos durante una reunión con responsables de la Confederación Española de Sindicatos Médicos, una de las organizaciones convocantes de los paros. Durante ese encuentro, Matute reclamó al Ministerio de Sanidad que impulse un proceso de negociación "real" con todos los profesionales, incluidos los médicos, como interlocutores directos en la negociación de sus condiciones laborales, defendiendo habilitar un espacio propio en el que estén incluidos sus representantes.
La Consejería de Sanidad ha cifrado en más de 12,8 millones de euros el impacto de la huelga médica en la sanidad madrileña desde diciembre hasta finales de abril. Según los datos del departamento autonómico, los paros han supuesto la suspensión de 8.148 cirugías, 167.114 consultas y 17.321 pruebas, evidenciando el coste sanitario de la prolongación del conflicto.
Amyts ha reclamado además al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma las negociaciones en primera persona. El sindicato considera que la ministra de Sanidad, Mónica García, ha dejado de ser una "interlocutora válida" para resolver el conflicto, exigiendo que se eleve el nivel de interlocución política.
Más de 175.000 médicos de toda España están llamados a secundar los paros convocados por la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, el Sindicato Médico de Euskadi y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes O'MEGA, conformando una movilización de alcance nacional sin precedentes.
En la Comunidad de Madrid, la convocatoria afecta a todos los médicos y facultativos, incluidos los profesionales de Atención Primaria, Hospitalaria y Extrahospitalaria. También alcanza a los médicos internos residentes, a los facultativos sanitarios especializados y a los profesionales del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, ampliando el alcance de la huelga a todas las categorías profesionales.
Los paros incluyen además a facultativos de la Fundación Jiménez Díaz y de centros vinculados al Servicio Madrileño de Salud, como la Fundación Hospital Alcorcón, el Hospital de Fuenlabrada, la Unidad Central de Radiodiagnóstico y los hospitales de Villalba, Valdemoro, Rey Juan Carlos y Torrejón, abarcando prácticamente toda la red sanitaria madrileña.
Los convocantes han denunciado los servicios mínimos fijados para la huelga al considerarlos "abusivos". El comité sostiene que estas condiciones reducen la capacidad real de presión de los profesionales en una negociación que consideran bloqueada por la falta de voluntad política de las administraciones.
En el ámbito autonómico, el Comité de Huelga reclama un nuevo modelo de carrera profesional "abierto y permanente", que incluya formación especializada, méritos objetivos, un quinto nivel y sistemas de homologación flexibles que reconozcan la experiencia acumulada de los profesionales.
También exige el respeto a la singularidad y responsabilidad del desempeño médico, con diferenciación retributiva entre los grupos A-1 y A-2 y mantenimiento de los requisitos de titulación y categoría profesional, garantizando que la carrera profesional sea coherente con la formación y responsabilidad del puesto.
Otra de las principales demandas es la jubilación anticipada mediante coeficientes reductores por penosidad y riesgos laborales, reconociendo el desgaste físico y emocional de la profesión. Los facultativos piden asimismo elevar el pago de las guardias al 175% y extender la autocobertura, con voluntariedad y remuneración de la jornada complementaria, mejorando las condiciones de trabajo en turnos nocturnos.
El comité reclama igualmente el complemento transitorio por la pérdida de la paga extra de 2010, abonado en junio y septiembre, así como igualdad en la valoración de servicios en todos los centros, eliminando disparidades retributivas según la ubicación geográfica del hospital.
Entre las reivindicaciones figuran también la equiparación del Hospital Gómez Ulla con el Servicio Madrileño de Salud en retribuciones y movilidad, mejoras retributivas para residentes y medidas específicas para Odontología de Atención Primaria, como límites de cupos, dimensionamiento de agendas, recursos mínimos y mejoras por productividad, turnos de tarde y sobrecarga asistencial, abordando las particularidades de cada especialidad.