El ministro de Transformación Digital y de Función Pública subraya que el Ejecutivo está decidido a lograr los apoyos necesarios para aprobar las cuentas públicas del próximo ejercicio.
El ministro de Transformación Digital y de Función Pública, Óscar López, ha asegurado este martes que el Gobierno trabaja con el objetivo de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2026, a pesar de la situación de minoría parlamentaria que atraviesa el Ejecutivo en la actual legislatura.
“Vamos a trabajar para ello y confío en que lo consigamos”, declaró el ministro en una entrevista con Radio Nacional de España (RNE), reafirmando la intención del Gobierno de mantener su agenda legislativa y presupuestaria. López insistió en que, durante los siete años de mandato de Pedro Sánchez, el Ejecutivo ha sido capaz de sacar adelante leyes y medidas relevantes.
“Ahí están las cifras de leyes, de medidas aprobadas, y nosotros no sabemos hacer otra cosa que hermanarnos y trabajar para llegar a acuerdos”, recalcó el ministro, apelando al espíritu de consenso con el que se han gestionado otros presupuestos en años anteriores.
Las declaraciones de Óscar López coinciden con las realizadas el lunes por la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien confirmó que el Ejecutivo presentará el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026.
“Por supuesto, el Gobierno de España va a presentar el proyecto de Presupuesto que permita poner de manifiesto cuáles son las prioridades políticas que está impulsando, fundamentalmente dirigidas al bienestar de la mayoría social del conjunto de los ciudadanos”, afirmó la vicepresidenta.
La elaboración de las cuentas públicas para el próximo año se enmarca en un contexto político marcado por la necesidad de acuerdos parlamentarios amplios y por la exigencia de distintos grupos de mantener los compromisos adquiridos en legislaturas anteriores.
En este sentido, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, advirtió al Gobierno de que no será posible alcanzar nuevos pactos presupuestarios sin “cumplimientos significativos en materia fiscal, en materia de recaudación de impuestos o en materia de modelo de financiación”.
La formación independentista catalana ya ha condicionado su apoyo en anteriores ocasiones a avances concretos en la agenda de descentralización fiscal y en el reparto equitativo de los recursos del Estado entre las comunidades autónomas.
Con estas posiciones sobre la mesa, el Ejecutivo deberá negociar nuevamente con sus socios parlamentarios para obtener el respaldo suficiente que permita aprobar los presupuestos de 2026 antes de finalizar el año.