La Guardia Civil ha propuesto sancionar al propietario de una víbora venenosa que le mordió el pasado 17 de julio en su casa en Valdemorillo. El animal, que ya ha sido sacrificado, no contaba con la documentación necesaria, según informó este viernes la Comandancia de Madrid.
El incidente ocurrió a las 10 de la mañana en un chalé de las afueras de Valdemorillo. Tras la mordedura, el dueño, de 61 años, sufrió un shock anafiláctico. Fue asistido por el SUMMA 112, estabilizado y trasladado en helicóptero al hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, donde ingresó en estado grave. Para su recuperación, se necesitaron más de veinte viales de antídoto de víbora europea y se tuvo que solicitar un antídoto específico desde México.
Agentes de la Policía Local y una patrulla del Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) de El Escorial acudieron al lugar. Se recabaron datos sobre el animal para determinar su especie y regularidad. Las investigaciones iniciales revelaron que se trataba de una víbora Bothrops, originaria de Sudamérica, que no estaba registrada oficialmente.
Un día después, la hermana del afectado entregó el reptil al Seprona en un táper de plástico con rejillas. La Guardia Civil, en coordinación con expertos en animales venenosos de Faunia, había planeado trasladar la víbora a sus instalaciones mientras se realizaba la investigación.
La ausencia de documentación adecuada llevó a los agentes a proponer la sanción del propietario, conforme a la Ley 4/2016, que prohíbe la tenencia de animales venenosos como mascotas, y la Ley 50/1999, sobre animales potencialmente peligrosos. La Comunidad de Madrid ordenó el sacrificio del animal, que fue eutanasiado el pasado martes.
La víbora Bothrops pertenece a la familia de las víboras de foseta, con órganos sensoriales que detectan variaciones de temperatura, permitiendo localizar presas de sangre caliente. La Ley 50/1999 clasifica como potencialmente peligrosos a los animales que, perteneciendo a la fauna salvaje, pueden causar daños graves.
El Seprona recuerda que es obligatorio obtener una licencia administrativa, certificado de aptitudes psicofísicas y seguro de responsabilidad civil para estos animales. Además, es necesario identificar y registrar a los animales potencialmente peligrosos. En el caso de animales venenosos, es esencial saber que algunos especímenes de otros continentes no tienen antídotos disponibles.
Por último, el Seprona señala que un animal silvestre criado en cautiverio no pierde sus instintos naturales, lo que puede representar un riesgo constante, incluso en entornos domésticos.