Los vecinos de El Gasco, una urbanización situada en el municipio madrileño de Torrelodones, han expresado su creciente malestar por la falta de respuesta del Ayuntamiento a una serie de problemas que, a su juicio, afectan de forma directa a su calidad de vida.
Entre las principales preocupaciones figuran la inseguridad en los accesos, el aumento del ruido y el deterioro del entorno natural. Las críticas se dirigen especialmente contra el Partido Popular, que ostenta el gobierno local, al que acusan de no actuar con la diligencia debida.
Una de las cuestiones que más inquieta a los residentes es el estado del acceso a El Gasco. El incremento del tráfico en la zona, junto con la falta de medidas adecuadas para regularlo, ha derivado en un notable riesgo para la seguridad de conductores y peatones. Los vecinos han trasladado en reiteradas ocasiones al Consistorio la necesidad de mejoras en la infraestructura vial, pero denuncian que sus peticiones han sido ignoradas o pospuestas sin justificación.
El aumento del ruido en la zona es otro de los puntos críticos señalados. Los residentes aseguran que tanto el tráfico como determinadas actividades generan un nivel de contaminación acústica que perturba el descanso diario y deteriora la vida cotidiana en la urbanización. A pesar de las quejas trasladadas al Ayuntamiento, los vecinos aseguran no haber recibido respuestas ni soluciones por parte de los responsables municipales.
La urbanización de El Gasco se encuentra en un enclave de alto valor ambiental, cuya conservación preocupa especialmente a los vecinos. Afirman que la inacción del gobierno local frente a la degradación del entorno pone en riesgo un patrimonio natural que debería ser protegido con mayor firmeza. Reclaman medidas concretas y sostenidas que garanticen un desarrollo compatible con la preservación del medio ambiente.
Los residentes de El Gasco lamentan que sus reivindicaciones no estén siendo atendidas por el equipo de gobierno del Partido Popular, al que acusan de desatender las necesidades básicas del barrio. Consideran que estos problemas requieren actuaciones urgentes y lamentan la falta de voluntad política para resolverlos. Mientras tanto, aseguran que seguirán reclamando mejoras que permitan garantizar una convivencia segura, tranquila y respetuosa con el entorno.