El Plan Económico Financiero (PEF) presentado por el Partido Popular en el Ayuntamiento de Torrelodones fue rechazado este jueves gracias a la unión de VOX con Vecinos por Torrelodones y el PSOE, que formaron una mayoría suficiente para desbancar la propuesta del gobierno municipal. La formación liderada por Sonsoles Palacios justificó su voto contrario por el aumento de impuestos y la ausencia de medidas de contención del gasto político.
La portavoz de Vox denunció que el plan fue elaborado de forma opaca y sin contar con su grupo, a pesar de que se trata de uno de los socios de gobierno del PP en el consistorio. Este nuevo desencuentro agrava aún más la relación entre ambas formaciones, que ya venía arrastrando tensiones desde el inicio de la legislatura hace dos años.
Según Vox, el Ayuntamiento cerró el ejercicio de 2024 con un déficit de tres millones de euros y un exceso de gasto sobre la regla fiscal de 1,4 millones. A pesar de esta situación, el equipo de gobierno optó por proponer subidas en impuestos, tasas y precios públicos, lo que ha sido calificado como injusto por parte de Vox, sobre todo en el actual contexto de inflación e incertidumbre económica.
Frente a esta estrategia fiscal, Vox propuso una alternativa basada en la austeridad política. Entre las medidas planteadas destacan la supresión de asesores considerados innecesarios, la reducción del número de concejalías, la congelación de tributos y una drástica reducción del gasto en propaganda institucional.
La formación subrayó que el esfuerzo debe centrarse en contener el gasto superfluo y priorizar la inversión en áreas fundamentales como la seguridad, los servicios sociales, la vivienda y el mantenimiento urbano. En palabras de Palacios, se trata de un plan que “priorice el ahorro político, no la presión fiscal sobre las familias y los pequeños negocios”.
El rechazo del PEF representa un duro golpe para el gobierno local del PP, que queda en una posición de creciente debilidad ante la falta de apoyos en el pleno municipal.