Un amplio dispositivo policial se ha desplegado este miércoles en Torrejón de Ardoz tras atrincherarse un joven en una vivienda armado con una escopeta y una ballesta. La intervención, que ha mantenido en vilo a los vecinos durante varias horas, ha concluido entrada la noche con la actuación del Grupo Especial de Operaciones (GEO), que ha logrado reducir al individuo sin que se hayan producido heridos.
El suceso se ha iniciado sobre las 15.30 horas en una vivienda situada en la cuarta planta del número 29 de la calle Granados. El hombre se encontraba solo en el interior del domicilio y, según las primeras informaciones facilitadas por fuentes policiales, presentaría algún tipo de problema psiquiátrico.
La Policía Nacional, con el apoyo de la Policía Local, ha acordonado de manera preventiva la zona más próxima al inmueble ante lo que las fuentes han calificado como una situación “crítica”. Hasta el lugar se han desplazado efectivos de la Unidad de Intervención Policial, así como el equipo negociador, que ha tratado de mediar con el atrincherado durante varias horas.
Los agentes han podido comprobar a través de una mirilla que el joven estaba armado, al menos, con una escopeta y una ballesta, lo que ha obligado a extremar las medidas de seguridad. El edificio ha sido vigilado también por la unidad de drones de la Policía Nacional para recabar información en tiempo real y garantizar el control del perímetro.
Asimismo, se ha activado de forma preventiva un dispositivo de los Bomberos de la Comunidad de Madrid y del SUMMA 112, que han permanecido a la espera por si resultaba necesaria su intervención a requerimiento policial.
Pasadas las 21.00 horas han llegado al lugar efectivos del Grupo Especial de Operaciones, la unidad de élite de la Policía Nacional, que ha asumido la intervención directa. Finalmente, los agentes han accedido al domicilio y han conseguido reducir al hombre, poniendo fin al atrincheramiento.
Según la información posterior, el joven ha sido detenido y trasladado para su valoración médica, sin que consten daños personales durante el operativo. La actuación coordinada de los distintos cuerpos ha permitido resolver una situación de alto riesgo en un entorno residencial, devolviendo la normalidad a la zona tras varias horas de tensión.