Robledo de Chavela es un bonito municipio perteneciente a la Comunidad de Madrid. Está situado en la Sierra Oeste, a 63 km de la capital, en una zona a medio camino entre la parte occidental de la Sierra de Gredos y la Sierra de Guadarrama. En 2021 contaba con una población de 4.479 habitantes según el INE.
1- La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, de estilo gótico de los siglos XV-XVI, declarada Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid en 1982. Es la iglesia parroquial de la ciudad, a su vez dependiente del arciprestazgo de San Lorenzo de El Escorial. En su interior encontramos: Retablo mayor, de estilo hispano-flamenco del s. XV-XVI: atribuido al Maestro de Robledo de Chavel, algunas obras del cual se pueden ver en El Museo del Prado, que algunos especialistas creen que podría ser Antonio del Rincón. Talla de una cabeza cortada sobre un plato de San Juan Bautista (siglo XVII), atribuida a Alonso Berruguete. Pila bautismal de galón del siglo XVI.
2- La Iglesia de Santiago Apóstol fue construida en 1948, gracias a los aportes económicos de los habitantes de la ciudad. Sería reconstruido en 1968. Consta de un campanario, de ladrillo y piedra, junto a la puerta de entrada. Tiene una sola nave, con cubierta de madera. Al fondo se puede ver un amplio altar, con un Cristo crucificado. A ambos lados de la nave cuelgan las imágenes del Apóstol Santiago y la Virgen María. Vía crucis de piedra. Torre de Fuentelámparas.
3- Ermita de Nuestra Señora de Navahonda de los siglos XVI-XVII. La Ermita de Nuestra Señora del Dulce Nombre de María de la Antigua tiene un estilo arquitectónico, en parte mudéjar y la puerta del edificio es de ARCO apuntado. La Capilla de la Ascensión tiene un altar neogótico y la ermita es de una sola nave y bóveda de cañón. Tiene dos contrafuertes en el exterior, en la unión entre la nave y el coro. El campanario es de planta cuadrada y está coronado en la parte superior por un conjunto cilíndrico cerrado por una bóveda, quizás del siglo XIX. La cubierta es a dos aguas y el presbiterio se cubre a cuatro aguas. En su interior se puede ver el sepulcro de Rodrigo Campuzano, en alabastro, y el retablo de Nuestra Señora del Carmen, de madera policromada y de estilo barroco, con columnas salomónicas y hornacina de cristal. Destacan también el presbiterio y el púlpito, ambos de madera, con pilas de agua bendita del siglo XVIII.