El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, ha acusado este martes al PSOE y al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “expandir bulos” contra él para intentar gobernar en la ciudad “de forma absolutamente antidemocrática”, y ha asegurado que defenderá su honor “con uñas y dientes” tras las acusaciones de acoso formuladas por una exedil.
En declaraciones a los medios antes de asistir al Pleno extraordinario solicitado por la oposición para abordar este asunto, el regidor ha afirmado que desde Moncloa se ha “montado una gran mentira” con el objetivo de difamarle. A su juicio, la situación responde a una estrategia política que no puede consentirse en ningún caso.
Bautista ha sostenido que en este momento “no hay una causa judicial abierta” ni, según ha indicado, una querella formalizada, por lo que considera injustificado el modo en que está actuando la oposición municipal. En este sentido, ha señalado que la campaña emprendida en su contra “no le va a salir gratis” al presidente del Gobierno, al que responsabiliza directamente de una supuesta estrategia de “deshumanización”.
El alcalde ha reivindicado la legitimidad del actual Ejecutivo local al recordar que el Partido Popular gobierna en Móstoles por decisión de los vecinos, con el compromiso de mejorar la ciudad y poner fin a etapas anteriores que, según ha denunciado, estuvieron marcadas por la corrupción vinculada al socialismo.
El regidor ha insistido en que protegerá su “integridad y honor” en los tribunales y en todos los ámbitos que resulten pertinentes. Ha anunciado acciones legales contra quienes, a su juicio, hayan actuado de mala fe o hayan mancillado su reputación, y ha calificado al presidente del Gobierno de “sectario”.
Durante su intervención, Bautista ha vinculado la polémica con otros episodios de ámbito nacional y ha señalado la coincidencia temporal con determinados procesos políticos y comparecencias públicas, que interpreta como una “cortina de humo”. En todo caso, ha reiterado que defenderá su posición con todos los instrumentos legales a su alcance frente a lo que considera una campaña de descrédito.