El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, ha rechazado este martes de forma “clara y sin ambigüedades” las acusaciones de acoso sexual y laboral formuladas por una exconcejal del Partido Popular y ha defendido su presunción de inocencia en el Pleno extraordinario convocado a petición de la oposición. El regidor ha asegurado que no rehúye la transparencia ni el escrutinio, siempre que se ejerzan conforme a las reglas de una sociedad democrática y con garantías para todas las partes.
En su primera intervención ante la Corporación, Bautista ha afirmado que no ha incurrido en ninguna conducta que pueda encajar en el artículo 184 del Código Penal ni en los estándares jurisprudenciales que configuran el acoso en el ámbito laboral. Ha subrayado que el Pleno municipal no es un órgano de instrucción ni de enjuiciamiento y que, si proceden responsabilidades, deben dirimirse por los cauces legalmente establecidos, con respeto a los principios de legalidad e imparcialidad.
El alcalde ha enmarcado su defensa en el respeto al Estado de Derecho y ha asegurado que su conciencia está tranquila. Ha reivindicado su trayectoria en la gestión pública, en la que, según ha señalado, siempre ha actuado con exigencia pero desde el respeto personal. “Jamás he confundido autoridad con abuso ni dirección con hostigamiento”, ha afirmado.
Bautista ha manifestado su disposición a colaborar en cualquier procedimiento administrativo o judicial que pudiera abrirse y ha garantizado que continúa desempeñando sus funciones con plena dedicación mientras los hechos se analizan por los cauces correspondientes. Ha expresado su confianza en la legalidad, en los procedimientos y en que la verdad prevalecerá.
Durante su intervención, el regidor ha defendido que la protección a quien denuncia y las garantías de quien es denunciado no son posiciones incompatibles, sino exigencias de un mismo compromiso democrático. A su juicio, no se trata de creer o no creer, sino de investigar con objetividad, contrastar los hechos y permitir que los mecanismos previstos funcionen con rigor.
Ha recalcado que las víctimas de acoso merecen apoyo, escucha y protección, pero ha advertido de que el respeto a las denuncias no debe confundirse con la precipitación ni con juicios anticipados. Renunciar a las garantías para resolver un caso concreto, ha sostenido, sienta precedentes que pueden afectar a cualquiera en el futuro.
Bautista también ha apelado al derecho al honor reconocido en la Constitución y ha alertado del impacto que tienen las acusaciones públicas formuladas en sede institucional. “Detrás de cada titular hay una familia”, ha señalado, reclamando prudencia y responsabilidad, y subrayando que lo que está en juego no es solo su nombre, sino la solidez de las instituciones.