Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid revisan al menos una vez a la semana, desde el pasado mes de diciembre, el estado del manto nivoso en espacios naturales con alta afluencia para prevenir el riesgo de aludes y evaluar el impacto del deshielo en los cauces de los ríos.
Según ha informado el Gobierno regional, estos efectivos realizan cada año alrededor de medio centenar de sondeos en zonas de alta montaña mientras persiste la nieve en enclaves del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, como Peñalara, Cabeza de Hierro, El Nevero, Siete Picos o La Bola del Mundo.
Las labores se desarrollan en puntos con elevada actividad social y donde suele acumularse una gran cantidad de nieve. En estos trabajos participan técnicos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y, en algunas ocasiones, agentes medioambientales de Castilla y León.
Para acceder a zonas de difícil acceso y gran altitud, los agentes utilizan equipos especializados y realizan catas de aproximadamente metro y medio de profundidad, que permiten analizar los distintos estratos del manto nivoso y recopilar información clave sobre su estabilidad.
En cada sondeo se registran datos como la temperatura, la fuerza y dirección del viento, la presencia de cornisas, la existencia de hielo o el estado superficial de la nieve. Asimismo, se estudian las capas internas para evaluar su densidad, dureza, humedad, contenido de aire y gradiente térmico, factores que ayudan a identificar posibles riesgos de aludes.
Posteriormente, los agentes realizan pruebas de estabilidad, aislando bloques de nieve y sometiéndolos a diferentes presiones para simular el paso de esquiadores y comprobar el comportamiento del manto nivoso. Estos informes se completan con mediciones tomadas en otros puntos de la sierra.
Toda la información recopilada se remite a la Aemet, que la evalúa y la utiliza para elaborar un boletín semanal de predicción del riesgo de aludes, en el que se establece el nivel de peligro, de 1 a 5, el tipo de nieve y su orientación. Este boletín se publica cada fin de semana en la web del organismo y está disponible para las personas que tengan previsto realizar actividades en la montaña.
Además, los datos obtenidos se ponen a disposición de los técnicos del Canal de Isabel II, con el fin de analizar el impacto del posible deshielo en los embalses gestionados por esta empresa pública.