Fuente el Saz de Jarama es un municipio y ciudad perteneciente a la Comunidad de Madrid. La población en 2020 era de 6807 habitantes según el INE. Los pueblos más cercanos son Cobeña, Algete y Alalpardo.
Fuente el Saz es un municipio de cercanías de la ciudad de Madrid, en el noreste de la comunidad autónoma. Sin embargo, no solo actúa como una comunidad durmiente. También cuenta con chalets que son segundas residencias para los vecinos de la capital, que prefieren el campo para pasar sus vacaciones.
El gentilicio de los habitantes del pueblo de Fuente el Saz de Jarama es fonsarino o fontesacino. La población del municipio se puede definir como agrícola. También llama la atención la gran cantidad de empresas familiares en el municipio.
1- Iglesia de San Pedro
Iniciada en el siglo XIII, la construcción actual corresponde a los siglos XVI y XVII. Es una Iglesia de tres naves y grandes dimensiones en su interior, destaca el retablo barroco con el cuadro El Martirio de San Pedro de Francisco Rizi.
La parte superior de la torre, de planta cuadrada, está rematada con un chapitel herreriano. La iglesia ha sido declarada bien de interés cultural por decreto de 8 de marzo de 2012 (BOCM de 16 de marzo de 2012).
2- Ermita de la Soledad
La Ermita de La Soledad está situada en el límite del casco urbano del municipio de Fuente el Saz de Jarama. Es una ermita muy pequeña, rectangular, casi cuadrada, con cubierta a cuatro aguas. Toda la fabricación de la ermita responde al llamado aparejo toledano, es decir, ladrillo y mampostería con verdugadas del mismo material.
3- Fiestas
Cuenta la voz popular que llega hasta nuestros días que unos pastores cerca de Fuente el Saz observaron a lo lejos unas cigüeñas posándose, día tras día, y siempre en el mismo lugar. Impulsados por la curiosidad, se acercaron a aquel lugar que tanto les llamó la atención.
Ya en el Cañaveral donde se posaban las cigüeñas, vieron como relucían unos objetos medio enterrados en el suelo. Comenzaron a cavar para desenterrarlos y cuál sería su sorpresa al descubrir la imagen de una Virgen.
Conscientes del hallazgo, los habitantes de la ciudad acudieron a ese prado para recuperar la estatua; pero como estaba oscuro a su regreso, se vieron obligados a encender antorchas para iluminar el camino y llegar a la ciudad.
Los lugareños se reunieron para poner nombre a la estatua y dudando entre la de Nuestra Señora del Saz, Nuestra Señora del Juncal o Nuestra Señora de Ciguiñuela, eligieron esta última por ser ellas las que habían hecho el hallazgo.
Construyeron una ermita en el lugar de la aparición en honor a la imagen de Nuestra Señora de Ciguiñuela. Desde entonces, año tras año y en conmemoración de aquel hallazgo o aparición, se celebra cada 6 de septiembre y al atardecer la denominada entrada de la Virgen, durante la cual la imagen es llevada a hombros de los devotos desde su ermita hasta la iglesia parroquial.