El cuerpo técnico y la cúpula directiva del Atlético de Madrid, junto al presidente del CSD, dieron la bienvenida al equipo estadounidense en su preparación para el debut oficial de la NFL en España.
Los Miami Dolphins recibieron este jueves una visita institucional en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, donde se encuentran concentrados para preparar el primer encuentro oficial de la NFL que se celebrará en España. Entre los asistentes estuvieron Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid; Enrique Cerezo, presidente del club; Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado; y José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes.
El conjunto estadounidense se encuentra en Madrid para enfrentarse a los Washington Commanders en el histórico partido que tendrá lugar en el Estadio Santiago Bernabéu. Desde hace dos días, los Dolphins entrenan en las instalaciones rojiblancas, que han sido cedidas para facilitar su preparación.
Durante el encuentro con los representantes del club madrileño y del Gobierno, los técnicos de los Dolphins intercambiaron impresiones con sus anfitriones. Mike McDaniel, entrenador principal del equipo de Florida, y Champ Kelly, mánager general interino, conversaron con Simeone y el resto de dirigentes. Como gesto de cortesía, el técnico argentino entregó a McDaniel una camiseta personalizada del Atlético de Madrid.
Mike McDaniel ya había expresado su admiración por el estadio del Atlético en declaraciones previas, destacando la calidad de las instalaciones. "Es de primera categoría. Tengo mucha suerte de tener acceso a estas instalaciones, son de gran ayuda, son unas instalaciones con muchas oportunidades", afirmó el miércoles.
También el jugador Jaylen Waddle compartió su satisfacción por las condiciones del entrenamiento. "No sé mucho de fútbol, pero es un lugar bastante tradicional. La hospitalidad ha sido increíble y el campo está genial y en perfectas condiciones", comentó el receptor abierto tras la sesión del jueves.
La presencia de los Dolphins en la capital española representa un hito para el deporte estadounidense en Europa, y el estadio colchonero ha servido como punto de encuentro entre dos disciplinas deportivas y culturas institucionales diferentes.