La Real Sociedad se impuso por 3-1 al Elche este sábado en Anoeta, en el encuentro correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, un resultado que acerca al conjunto donostiarra a la pelea por los puestos europeos y agrava el momento del equipo ilicitano.
El equipo vasco volvió a exhibir su crecimiento desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo en diciembre, con un paso más sustentado en la eficacia en las dos áreas, un aspecto que sigue penalizando al Elche.
Luka Sucic y Mikel Oyarzabal encarrilaron el duelo con el 2-0, en una puesta en escena marcada por la presión alta y el ritmo para provocar fallos en la zaga visitante. Los de Eder Sarabia, muy activos en el mercado de invierno, volvieron a quedarse a medias: mostraron calidad y una propuesta atractiva, pero se toparon con Álex Remiro en sus ocasiones más claras.
Aun así, André Silva recortó distancias con el 2-1 antes del descanso y mantuvo abierto el partido de cara a la segunda mitad, premiando los mejores minutos del Elche. En ese tramo, Gonçalo Guedes tuvo la opción de ampliar la ventaja local con un tercer tanto que no llegó.
Tras el paso por vestuarios, Remiro evitó el empate y el Elche, impulsado por los cambios, apretó sin encontrar el acierto. La Real, por su parte, volvió a manejar un escenario exigente y resistió como ya había hecho en las dos últimas rondas de Copa y en una dinámica que se alarga hasta los ocho encuentros sin perder con el técnico estadounidense.
Beñat Turrientes, que había entrado por Sucic tras lesionarse después de marcar, dio aire a los suyos en el tramo final. Orri Óskarsson, tras perdonar una ocasión muy clara, acabó firmando la sentencia para dejar a la Real con 31 puntos.
El Elche, por su parte, continúa sin conocer la victoria a domicilio esta temporada ni en 2026 y se queda con 24 puntos, apenas dos por encima del descenso, lejos de las expectativas que llegó a alimentar tras su mejor inicio histórico en Primera.