La Real Sociedad se llevó los tres puntos en el Coliseum ante el Getafe (1-2) con un tanto en el 96’, apenas seis minutos después de encajar el empate, y estrenó su casillero de victorias con Pellegrino Matarazzo en el arranque de la jornada 19 de LaLiga EA Sports.
El conjunto vasco se impuso este viernes al Getafe en un duelo que le permite tomar aire respecto a la zona de descenso a costa de un equipo madrileño mermado. La Real mandó durante buena parte del choque y acabó resolviendo en el tiempo añadido, en un partido que deja a ambos con 21 puntos.
Brais Méndez adelantó a los visitantes y su gol sostuvo la ventaja en el Coliseum hasta el descuento. Sin embargo, tras unos minutos de incertidumbre en la recta final, el Getafe encontró el 1-1 por medio de Juanmi en el 90’. Cuando el reparto de puntos parecía definitivo, Jon Aramburu remató un saque de esquina para firmar el 1-2 en el 96’, en una acción marcada por una mala salida de David Soria.
El encuentro reflejó el momento delicado de ambos equipos en una primera parte con numerosas imprecisiones, sin un dominador claro y con escasas llegadas. La Real abrió el marcador pasada la media hora con un zurdazo de Brais tras un balón mal despejado por Juan Iglesias, que antes del descanso había protagonizado la mejor opción local. Tras el paso por vestuarios, el partido elevó el ritmo con un asedio visitante en la reanudación.
La Real dispuso de oportunidades para cerrar el choque con Gonçalo Guedes, Mikel Oyarzabal o Ander Barrenetxea, pero la falta de acierto le obligó a defender un resultado corto en el tramo final. El equipo de José Bordalás, que insiste en la necesidad de refuerzos para una plantilla ya corta desde el inicio del curso y condicionada por numerosas bajas cubiertas con el filial, no bajó los brazos como sí ocurrió una semana atrás ante el Rayo y volvió a golpear en el 90’.
Juanmi sacó partido de un balón colgado al área que la Real defendió mal, con Álex Remiro a media salida. Después de perdonar al Atlético de Madrid en la jornada anterior, el equipo de Matarazzo, recién incorporado al banquillo 'txuri-urdin' tras Sergio Francisco, vio cómo se diluían por momentos sus buenas sensaciones hasta que, ya sobre la bocina, el cabezazo de Aramburu confirmó que sí hay efecto Matarazzo.