El seleccionador nacional de fútbol masculino, Luis de la Fuente, expresó su satisfacción tras igualar la mejor racha histórica de partidos oficiales invictos de la selección española, lograda con una victoria contundente (4-0) frente a Bulgaria.
De la Fuente destacó que este logro representa "un motivo de una gran alegría" y subrayó que sus jugadores han encontrado en ello una fuente de motivación y crecimiento. Además, elogió a Mikel Merino, quien brilló con dos goles, calificándolo como un futbolista "completísimo".
En rueda de prensa, De la Fuente manifestó su alegría por igualar la marca histórica de Vicente del Bosque, a quien considera un referente. Sin embargo, enfatizó que el verdadero motivo de celebración es el éxito de sus jugadores, a quienes describió como "grandísimos futbolistas" con un rendimiento y comportamiento ejemplares.
El técnico destacó la ambición de sus jugadores, afirmando que "son insaciables y quieren más". Según De la Fuente, el equipo no se conforma con el partido 29, sino que ya piensa en el 30 y el 31, y así sucesivamente. Este deseo de superación constante le hace ser optimista respecto al futuro.
Para el seleccionador, el legado de los equipos dirigidos por Luis Aragonés y Vicente del Bosque sigue vivo en los actuales futbolistas, quienes, aunque muchos no habían nacido en esa época, conocen y se inspiran en esa historia. "Nos motivan mucho los retos", reconoció De la Fuente.
De la Fuente considera que el hecho de que se les perciba como la mejor selección del mundo es "una gran motivación". Expresó su orgullo y alegría por formar parte de un equipo con potencial para hacer historia. El objetivo, según el seleccionador, es ser mejores cada día y mantener el prestigio del fútbol español.
El entrenador riojano se mostró satisfecho con la contribución de todos los jugadores, destacando que no se trató de simples rotaciones, sino de un esfuerzo merecido por parte de los futbolistas. Lamentó no haber podido dar más tiempo de juego a otros miembros del equipo que también lo merecían, pero subrayó que el nivel del equipo fue muy alto.
En particular, elogió el trabajo de Samu Aghehowa y Borja Iglesias, quienes lograron abrir espacios en una defensa muy cerrada. "Samu ha tenido un trabajo muy difícil, cuando además lo suyo es correr a los espacios y ha hecho un grandísimo trabajo que luego se ha beneficiado Borja", explicó.
De la Fuente también destacó la capacidad goleadora del equipo, señalando que muchos jugadores contribuyen con goles, lo cual es una virtud importante. A nivel individual, elogió a Pedri González y Mikel Merino, resaltando el talento y compromiso del primero y la versatilidad del segundo.
El seleccionador explicó que la decisión de intercambiar las posiciones de Merino y otro jugador fue para mejorar el rendimiento del equipo, y se mostró satisfecho con el resultado. Además, consideró la posibilidad de utilizar a Merino como delantero centro, dada la calidad de los jugadores disponibles en esa posición.
De la Fuente anticipó un partido complicado, describiéndolo como "de mucha constancia, de picar piedra", ante un equipo que se defendió bien. Aunque el equipo creó numerosas ocasiones en la primera mitad, la falta de acierto inicial complicó el encuentro. Sin embargo, una vez que se abrió el marcador, el partido cambió de rumbo.
El seleccionador recordó que en el ámbito internacional no hay rivales fáciles, pero esto no le preocupa. "Soy de esa generación que me gusta que me lo pongan difícil", afirmó, destacando el potencial de todos los equipos y la buena actuación de su selección.
A pesar de los buenos resultados, De la Fuente advirtió que la clasificación aún no está asegurada, ya que quedan dos partidos difíciles contra Georgia y Turquía. El técnico enfatizó la importancia de centrarse en el trabajo propio y no distraerse con factores externos, como las lesiones de los jugadores.