Del Bosque: "Tenemos selección para volver a ser campeones del mundo, sin presumir y con cautela"

 Del Bosque: "Tenemos selección para volver a ser campeones del mundo, sin presumir y con cautela"

El exseleccionador nacional Vicente del Bosque afirmó que la selección española cuenta con los mimbres necesarios para aspirar a proclamarse campeona del mundo en el próximo Mundial que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México.

El técnico salmantino se mostró prudente, aunque optimista, al valorar el momento del combinado nacional, al tiempo que evocó su etapa al frente del equipo como un periodo especialmente satisfactorio en el plano deportivo y humano.

En declaraciones realizadas durante una entrevista concedida con motivo de los Premios María de Villota, Del Bosque subrayó que el equipo afronta actualmente un periodo preMundial con un objetivo claramente definido, siempre desde la cautela y el respeto al resto de selecciones. “Tenemos la esperanza de ser campeones, tenemos selección para ello”, expresó, remarcando la necesidad de mantener la ambición sin caer en la autosuficiencia.

El técnico, galardonado con el Premio María de Villota 2025, recordó asimismo las sensaciones previas al Mundial de Sudáfrica 2010, cuando el grupo ya percibía que tenía opciones reales de levantar el título. Evocó, en este sentido, la derrota inicial ante Suiza y la frase que dirigió entonces a sus jugadores, convencido de que una racha positiva les conduciría al campeonato, una expectativa que finalmente se materializó.

Al repasar su trayectoria como seleccionador entre 2008 y 2016, Del Bosque describió aquella etapa como “muy agradable”, destacando el excelente clima interno del vestuario y el alto rendimiento colectivo alcanzado. En ese periodo, el equipo disputó 114 encuentros con un balance disciplinario mínimo, un dato que el exentrenador vinculó directamente al buen ambiente y a la cohesión del grupo.

Mirando al futuro inmediato, Del Bosque reiteró su confianza en que España pueda volver a conquistar el entorchado mundial, aun reconociendo los cambios introducidos en el formato de la competición. A su juicio, la ampliación del número de selecciones participantes tiene un efecto ambivalente, aunque valoró positivamente que la FIFA apueste por una mayor socialización del fútbol a escala global, siempre desde el máximo respeto entre rivales.

Con una vinculación al fútbol que se remonta a los años sesenta, el exseleccionador sostuvo que la esencia del juego permanece intacta, pese a la evolución experimentada en aspectos como la preparación física, la táctica o la calidad general. Definió el fútbol como un deporte profundamente emocional, en el que conviven once jugadores sobre el terreno de juego y otros tantos esperando su oportunidad, y aseguró que los grandes futbolistas del pasado también destacarían en la actualidad.

Del Bosque también se refirió a la exigencia del calendario moderno, con partidos cada pocos días, lo que obliga a los entrenadores a gestionar de forma integral toda la plantilla. En este contexto, defendió el papel del técnico como gestor de grupos y consideró positivo el debate y el ruido que rodea al fútbol, al entender que nadie posee una verdad absoluta sobre este deporte.

En el plano personal, reconoció que siempre se vio a sí mismo como un entrenador de perfil formativo, aunque su carrera le llevó finalmente a dirigir al primer equipo del Real Madrid. Destacó su empeño en tratar a los jugadores con cercanía y en construir vestuarios sanos, un elemento que consideró clave en cualquier proyecto deportivo de éxito.

Sobre su etapa en el club blanco, explicó que llegó en un momento especialmente favorable, tras los éxitos europeos de finales de los noventa y comienzos de los años dos mil, un contexto que facilitó el trabajo y permitió alcanzar nuevos logros. Calificó aquel periodo como una auténtica hazaña colectiva del Real Madrid.

El exseleccionador se definió, además, como un privilegiado por haber desarrollado toda su carrera vinculado al fútbol, tras salir de su barrio y permanecer 37 años en el Real Madrid. Al repasar a los futbolistas más destacados con los que coincidió, citó a Pirri y Amancio, junto a referentes posteriores como Raúl, Fernando Hierro, Zidane o Ronaldo.

Finalmente, Del Bosque expresó su agradecimiento por el Premio María de Villota, recordando el impacto que supuso la tragedia vivida por la familia Villota y el significado del galardón como expresión del amor de un padre hacia su hija. Valoró, asimismo, el prestigio del palmarés del premio como reflejo del nivel deportivo del país y como un indicador positivo para el conjunto de la sociedad.